
La escalada en interior, en rocódromos cubiertos, ofrece una serie de ventajas que la convierte en un deporte muy interesante para mantenerse en forma de manera segura y controlada.
La utilización de presas artificiales ofrece garantías de adherencia (no se desprenderán de la pared si están bien colocadas) y no existe el riesgo de dejar una falange del dedo bloqueada en un agujero durante una caída (con el obvio resultado que podría generar).



