
Siempre ha existido este mito, la práctica de sexo como ejercicio que nos hará bajar de peso. ¿Qué hay de verdad en todo esto, funciona la dieta del cucurucho?, la respuesta como siempre es condicional. Si un encuentro sexual es prolongado, muy activo y se adoptan posturas digamos “complicadas” podemos estar hablando de un verdadero ejercicio de intensidad media-alta. Si la frecuencia semanal de esta actividad es alta con más razón.
La realidad no es tan optimista, donde se establece que una relación sexual se da con una frecuencia de 1-3 veces por semana y dura de media 20-30 minutos (preliminares incluidos). Y la actividad no suele ser muy frenética que digamos: postura del misionero y poco más. Se puede llegar a sudar, por supuesto, pero eso no indica que estemos perdiendo grasa, más bien que en la habitación hace un poco de calor (es lo que tiene este tipo de práctica).

Lo que en un principio parece más bien una tertulia de bar y ya con unas cuantas cañas en el estómago se ha convertido en objetivo de estudio de muchos especialistas en rendimiento deportivo: ¿Afectan las prácticas sexuales al rendimiento deportivo en una competición de alto nivel?.


