Las claves para cuidar la salud de tus ojos si pasas muchas horas delante del ordenador

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Santiago Campillo

Colaborador

Licenciado en Biología, divulgador científico y autodidacta a tiempo parcial. Gentilhombre del S. XXI. La Comunicación Científica es mi pasión y también mi profesión cuando se deja. Inquieto por naturaleza, cómodo por vicio y creativo por enfermedad.

La vista sigue siendo uno de los sentidos en los que más nos apoyamos. Dependemos de ella para prácticamente todo. En los trabajos frente al ordenador, esta juega un papel crucial que muchas veces no valoramos porque no nos percatamos.

Es importante conocer algunas pautas básicas de higiene visual para evitar molestias, especialmente si pasamos mucho tiempo fijando la vista en una pantalla. ¿De qué problemas hablamos y qué "gravedad" pueden llegar a tener?

¿Cuáles son los principales problemas de pasar muchas horas frente a una pantalla?

Llevamos tres horas escribiendo un informe. El ojo pica e incomoda. Parece que las letras se desenfocan y hasta nos llora un poco de vez en cuando. Estamos ante un problema común de estar demasiado tiempo frente a la pantalla: la fatiga. Este es el principal problema al que nos enfrentamos.

Fijar la vista durante mucho tiempo fuerza los músculos del ojo, especialmente cuando utilizamos la visión "de cerca", lo que nos obliga a forzar el enfoque. Al final nos costará mucho más ver lo que tenemos delante. Por otro lado, pasar demasiado tiempo en este estado puede provocar sequedad ocular. Esto es un problema y se manifiesta con esa incomodidad y picor del ojo.

Con la sequedad pueden llegar otras afecciones, incluyendo una infección ocular. También puede que notemos contracciones involuntarias o, en otras palabras, espasmos oculares, debidos al cansancio muscular. Además, todo esto puede acentuarse si llevamos lentillas, lo que puede promover una sequedad más rápida y una incomodidad más incipiente.

¿Cómo mantengo una buena salud ocular?

Por suerte, todos estos problemas tienen soluciones sencillas. Para la fatiga, la cuestión es tan sencilla como descansar la vista cada cierto rato, cada hora más o menos. Es bueno relajar la vista cercana, que provoca un mayor trabajo al ojo y evitar así el esfuerzo mantenido.

Apartar la vista de la pantalla y mirar al horizonte durante unos minutos, es importante. Además, así nos obligamos a levantarnos cada cierto tiempo, y no permanecemos todo el rato en el mismo sitio. Para la sequedad en el ojo, debemos parpadear a menudo. Muchas veces no nos acordamos de hacerlo cuando la concentración nos invade. Pero más vale ser conscientes.

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También es importante mantener una buena hidratación para asegurar que no sobreviene una molesta sequedad ocular. En el peor de los casos, habrá que usar lágrima artificial. Existen casos clínicos en los que podría ser conveniente usar antiinflamatorios, ya que la inflamación juega cierto papel en la segregación de la lágrima. Pero esto solo debe ocurrir bajo prescripción médica y tras visitar al especialista.

A estos dos aspectos concretos hemos de añadir algunos más generales. En primer lugar, es conveniente usar una iluminación adecuada para trabajar. La pantalla está correctamente iluminada, pero también lo ha de estar el teclado o los documentos con los que trabajamos para no cansar la vista demasiado.

En segundo, una buena alimentación y unos buenos hábitos de descanso juegan en beneficio de nuestra salud ocular, así que no los infravaloremos. Por último, evitar corrientes de aire seco, como los del aire acondicionado, con polvo... nos ayudará a mantener el ojo húmedo. Utilizar lentillas de contacto, o incluso maquillaje en los ojos, puede ayudar incrementar la sensación de incomodidad y molestia o, incluso, a promover una infección, así que cuidado.

Los problemas graves no vienen por mirar fijamente al ordenador

A pesar de todo lo anterior, hay que dejar clara una cosa: los problemas graves no proceden de mirar fijamente el ordenador. Enfermedades como el glaucoma, las cataratas, la miopía, la degeneración macular, la ceguera... son todos de otra índole y no se pueden prevenir con buenas prácticas visuales.

Por desgracia, no podemos evitar las enfermedades oculares porque, en realidad, no son consecuencia de nuestro comportamiento. El hecho de forzar la vista, o permitir que se nos seque demasiado, hasta donde las evidencias científicas existen, no se relaciona con una mayor probabilidad de sufrir una enfermedad ocular.

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Los problemas relacionados con nuestra actitud son la fatiga, la sequedad o una infección. Estos puede ayudar a agravar, si cabe, alguno de los más graves, o tener consecuencias importantes (como podría ser una infección no tratada), pero no provocarán dichos malestares.

Mantener conservar una buena higiene visual es importante, pero solo por ser conscientes del valor de este sentido; que debemos cuidar, bien para no empeorar una situación complicada, en caso de enfermedad, bien para poder disfrutar al máximo de uno de los sentidos que más utilizamos a diario.

Imágenes | Unsplash

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