
Si eres de los que se para a leer los etiquetados nutricionales de los alimentos en el supermercado, lo más seguro es que estés preocupado por tu alimentación. Esto, en la mayor parte de los casos, se va a traducir en una compra más saludable y equilibrada. Leer los etiquetados nutricionales puede ayudarte a adelgazar ya que escogerás alimentos con menos calorías, contenidos en azúcares y grasas.
No es lo mismo ir a ciegas a comprar por ejemplo unos cereales, donde al final escogemos los que tengan mejor sabor o aspecto, que ir a comprar aquellos que tengan una menor cantidad de azúcares. Vale la pena pararse a leer el etiquetado nutricional y saber qué estamos comprando. Si nuestro objetivo es perder peso, solamente leer estos datos nos va a orientar mucho a la hora de escoger la cesta de la compra.
Un alimento puede tener un aspecto sano e inmejorable cuando vamos a comprarlo, pero párate a leer qué cantidad de sus hidratos de carbono son a base de azúcares o si tiene mucha grasa. Seguro que en alguno de estos productos te sorprende lo procesado que está el alimento y las calorías que tiene.
Hay alimentos donde no podrás ver la información nutricional, como es el caso de los alimentos frescos: frutas, verduras, hortalizas, pescados y carnes. No te preocupes, estos alimentos posiblemente sean más saludables que aquellos que vienen en cajas.
Cuando nuestra intención es perder peso, yo me fijaría en cuatro aspectos clave del etiquetado de información nutricional: