
Estas últimas semanas hemos hablado de la cetosis, un estado metabólico en el que entra nuestros organismo cuando la ingesta de hidratos de carbono es muy baja (menos de 50 gramos al día) y se agotan nuestras reservas de glucógeno muscular, pasando a “tirar de la grasa” como combustible.
Os escribimos dos post, en uno de ellos os hablábamos de la cetosis como final de la definición y de todo lo referente a ella, y en un segundo post os pusimos una dieta de ejemplo de cómo se puede entrar en cetosis, aunque bien es cierto que desde Vitónica no os hemos recomendado entrar en este estado nunca, y por tanto no seguir esta dieta, aunque se entiende que la cetosis es un proceso natural del cuerpo humano.
Pero como el ser humano es cabezón por naturaleza y por norma suele hacer lo que se le antoja, independientemente lo que se le recomiende, esté o no preparado para realizarlo (un servidor el primer de todos) pues es lo que nos hace ser humanos, vamos a explicar como controlar el estado de cetosis.
Antes de nada vamos a hacer una puntualización, y es que existe un problema que ya comentamos a la hora de tomar edulcorantes en una dieta cetogénica, y es que el organismo, por un lado, puede tener glucógeno gracias a la gluconeogénesis de la proteína, y al meterle edulcorante, depende del tipo, éste puede hacer creer que es glucosa y entonces se produzca una segregación de insulina.
Si esto ocurre no se entrenará en cetosis ya que por una lado tenemos glucógeno y por otro la insulina por lo que no se van a generar los cuerpo cetogénicos para transformar los ácidos grasos en glucógeno para usarlos como energía y bajar así del porcentaje de grasa.
El tema es que, la mayoría de personas que nos metemos en cetosis solemos tomar batidos de proteína, sobre todo tras los entrenamientos para aprovechar la ventana anabólica, así que si se quiere asegurar la entrada en ese estado cetogénico o se dejan los batidos o se toman aislados con muy baja cantidad de edulcorantes y además son edulcorantes que no van a hacer disparar la insulina en el cuerpo.

Existen unas tiras de papel reactivo en las farmacias que se pueden comprar sin necesidad de receta médica con las que uno puede medirse la cantidad de acetona (cuerpos cetónicos) en la orina, y con ello saber el grado de cetosis en el que una persona se encuentra, con el fin de saber si se ha entrado o no en la misma.
El modo de usarlas es muy sencillo, principalmente se recomienda hacerlo al levantarse, recoger la orina en un recipiente limpio de vidrio, a poder ser, e introducir una tira por el extremo reactivo (más oscura) en dirección de la flecha que viene dibujada en él, durante uno o dos segundos como mucho (también se puede orinar directamente en ella).
Dependiendo del color que salga en la tira (ver fotografía de arriba) indica el nivel de cetosis, donde el marillo blanquecino es nulo, el amarillo es debil, el fusia es positivo, y el granate en un positivo fuerte. Tened en cuenta que puede haber falsos positivos por comer derivados del coco por ejemplo, o falsos negativos en los primeros días ya que aún no se percibe la cetosis perfectamente.
Cuando una persona entra en cetosis lo podemos saber por 4 puntos muy sencillos de identificar. Cada uno se debe evaluar a sí mismo, es decir, son una serie de efectos secundarios que se suelen dar cuando nuestro cuerpo está en cetosis y que no suelen ser agradables, y en muchas ocasiones pueden preocuparnos:
Imagen | Web ClicFarma, Twitter @David_Vitonica