Y no lo decimos nosotros, sino un estudio de la CASA: Centro Nacional de Adicciones y Abuso de Sustancias de la Universidad de Columbia, o tal y como sale en la revista oficial de los Centros Eroski de este mes de Junio.
El ritmo de vida actual ha llegado a dejar totalmente desfasadas antiguas costumbres como la de comer, desayunar o cenar en familia, pasando a quedarse en poco más que una escena de Los Alcántara en “Cuéntame” y hemos pasado a los tentempiés, menús de bar y alimentos precocinados. Estas costumbres (y el propio ritmo de vida en general) provocan según CASA un mayor riesgo de adicción al tabaco, alcohol e incluso drogas para los jóvenes actuales, ya no sólo por la propia alimentación sino incluso por el contacto padres-hijos.
Por otra parte, el abuso de la comida rápida junto a los refrescos azucarados son, según la Organización Mundial de la Salud, los principales culpables de la “epidemia” de obesidad existente ya en Estados Unidos y en auge en el antiguo continente. Recientes investigaciones sobre más de 7.000 pacientes afirman que la dieta basada en hamburguesas, pizzas, salchichas… y bebidas edulcoradas aumentan excesivamente el número de calorÃas diarias y ofrecen una carencia de fibra importante.

