
La medición de la grasa corporal cobra gran relevancia al momento de realizar un eficiente diagnóstico de obesidad, y para ello pueden utilizarse diferentes métodos entre los que se incluye la bioimpedancia o impedanciometría, que utiliza las propiedades eléctricas del organismo y mide la oposición a una pequeña señal eléctrica para valorar la composición corporal.
Es un método inocuo y sencillo de aplicar pero requiere seguir una técnica estandarizada y puede afectarse el resultado por alteraciones en los niveles de hidratación del organismo, por eso, a continuación te mostramos algunos puntos para tener en cuenta al momento de medir grasa con impendancia.






El IMC es una medida antropométrica que relaciona el peso con la talla: masa corporal entre el cuadrado de la altura en metros. Este es uno de los índices más utilizados en la práctica como indicador de sobrepeso y obesidad. La tabla de valores para el IMC suele ser la siguiente:

