
Con la llegada de la primavera llega también la temida astenia primaveral. Un estado que según las estadísticas afecta a una de cada diez personas, y que se corresponde con el cambio de estación al que el organismo no logra adaptarse del todo o le cuesta.
La astenia primaveral se traduce en una sensación de cansancio generalizada que no nos permite realizar muchas actividades cotidianas a causa del malestar. Sí que es cierto que es una situación pasajera que se corresponde con el cambio de estación. A pesar de esto es importante que tomemos cartas en el asunto y nos pongamos manos a la obra para poder minimizar los efectos que la astenia puede tener en nosotros. Cargar las pilas es fundamental para hacer frente a esta situación.

El Colegio Oficial de Psicólogos de la Región de Murcia ha recomendado, para combatir la “astenia primaveral”, ejercicio físico, cenas ligeras y paciencia, ya que, a juicio de la psicóloga Ángel Ruiz, “a todos nos afectan los cambios de algún modo y a las personas que padecen alguna enfermedad mental también”.

