
Tomar el sol es una actividad que se ha convertido en algo habitual del verano. La moda por esta moreno nos lleva a muchos a realizar verdaderas locuras con tal de conseguir el color de piel deseado. Es cierto que la protección en estos casos y seguir una serie de pautas a la hora de exponernos al sol es fundamental, pero aún así en muchos casos no debemos confiarnos, ya que no siempre, aunque lo parezca, estamos haciendo las cosas como debemos, ya que las cremas que nos protegen no las estamos aplicando como debiéramos.
Los efectos de los rayos del sol en la piel son acumulativos, y es que poco a poco vamos cargando nuestro cuerpo de radiaciones que en muchos casos no se quedan solo en la superficie de la piel, sino que afectan a capas más internas de la misma. Para evitar estas radiaciones lo que hacemos es protegernos con crema protectora que evita que las radiaciones del sol pasen a nuestro cuerpo. Pero estas cremas no son suficientes en la mayoría de los casos para evitar los efectos del sol, a causa del desconocimiento que existe entorno a ellas, según afirma Eduardo García Rico, Jefe de la Unidad de Oncología del Hospital Universitario Madrid Torrelodones.




Ni que decir tiene la importancia del uso de protector solar cuando nos exponemos al sol. El problema está en saber elegir la crema adecuada, y esto dependerá del tipo de piel o fototipo que tengamos:


