
Una de las partes sufridoras de todos los que entrenamos en el gimnasio son las muñecas, y es que casi siempre solemos hacer que gran parte de la carga recaiga sobre ellas sin preverlo o protegerlas para que no sufran. Ante todo debemos evitar que estas reciban parte de la tensión de los ejercidos, pero hay veces en las que es imposible evitarlo, por ello queremos repasar algunos puntos a tener en cuenta para evitar causarlas daño.
En primer lugar hay que hacer un repaso de los ejercicios en los que las muñecas pueden verse implicadas y en qué grado lo hacen, ya que esta será la base para evitar problemas mayores derivados de una mala ejecución de las rutinas. Una vez que lo tengamos esto en cuenta es necesario que tomemos medidas para protegerlas en estos ejercidos, una suele ser evitar cargar tanta tensión en ellas si podemos, si no se puede evitar lo que haremos será calentar de manera adecuada para que los huesos que conforman las muñecas estén preparados para el ejercicio y la tensión que se acumulará en esta zona.



