
Los corredores saben bien lo que los pies sufren tras años de entrenamientos. Con el tiempo comienzan a aparecer durezas, las uñas se pueden caer e incluso los dedos comienzan a deformarse. La gente no le suele dar importancia pero el podólogo debe ser visita obligada de los corredores.
En primer lugar el podólogo nos orientará sobre el tipo de zapatilla que nos irá mejor o nos podrá hacer un estudio del pie para hacernos unas plantillas personalizadas (altamente recomendable). Pronadores, supinadores, pies cavos o planos, cada uno tiene sus características y quién mejor que el podólogo para mimarlos.




