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Tú ya eres muy limpio: procura que tu material de entrenamiento también lo sea

Tú ya eres muy limpio: procura que tu material de entrenamiento también lo sea
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En algunas ocasiones hemos hablado de la importancia de la higiene corporal en el gimnasio pero, además de en nuestro cuerpo, también hay otros lugares en los que se acumulan gérmenes y suciedad y a los que debemos estar atentos. Si tú te cuidas, eres limpio y te preocupas por tu especto, no puedes olvidar la higiene de los elementos que te acompañan cada día en tu entrenamiento.

Personalmente, que el gimnasio en el que entreno esté limpio es para mí una de las cosas más importantes a valorar: no sólo la sala, sino los vestuarios, la entrada, el suelo de la zona de peso libre y sobre todo de las clases colectivas... Aparte de ser parte de la imagen del centro, es una cuestión de salud. Pero además debemos mantener limpio nuestro propio material, ya que es un lugar donde suelen proliferar gérmenes y bacterias. Vamos con ese repaso de limpieza.

  • Toalla: una de las cosas que no deben faltar en tu entrenamiento, por higiene personal y del resto de usuarios del gimnasio. No es nada agradable ir a utilizar una máquina y encontrártela llena de sudor: ¡usa una toalla! Pero, sobre todo, esa toalla debe ir directa a la lavadora cuando llegamos a casa. Metemos la toalla húmeda en la bolsa junto con la ropa sucia: calor y humedad, no puede haber un lugar mejor para el crecimiento de gérmenes...
  • Bolsa del gimnasio: al terminar nuestro entrenamiento lavamos nuestra ropa, lavamos la toalla, pero... ¿qué pasa con la bolsa del gym? Una buena idea es separar la ropa sucia en una bolsa aparte de plástico, vaciar la mochila cuando llegamos a casa y airearla de manera periódica. Tened en cuenta que, además, la solemos dejar en el suelo del vestuario muchas veces, así que una pasadita de vez en cuando por el exterior con toallitas desinfectantes nunca viene mal.
  • Auriculares: muchos entrenamos con música, sin duda una motivación y un estímulo para dar lo mejor de nosotros. Por muy de moda que estén (y por muy bien que suenen) los cascos enormes tipo Beats by Dr. Dre, es mucho más cómodo usar auriculares pequeños a la hora de entrenar. Estos auriculares, que se ajustan en los canales del oído, suelen ensuciarse con cera y sudor, y es necesario limpiarlos. Desmontarlos (quitar la parte de plástico), limpiarlos con un bastoncillo humedecido en agua y vinagre y secarlos periódicamente nos ahorrará posibles infecciones.
  • Botella de agua: hidratarse antes, durante y después del ejercicio es importante, y es muy habitual ver a todos los deportistas en los gimnasios con su botellita de agua. Pero recordad que es necesario cambiarla, o lavarla y secarla de vez en cuando: tanto la botella como el tapón deben lavarse con agua caliente y después hay que secarlas completamente. De este modo, evitamos la proliferación de bacterias.

    Mención aparte merecen los shakers: imprescindibles lavarlos con agua justo después de su uso para evitar que aparezcan gérmenes y malos olores. De vez en cuando se puede hacer una limpieza a fondo con un poco de lejía y un aclarado concienzudo. Y además la mayoría de ellos pueden meterse en el lavavajillas.

  • Guantes: uno de los lugares preferidos de los gérmenes para multiplicarse, ya que están húmedos y calientes por el sudor. Si además tienes heridas en las manos por haber tirado algún día sin ellos debes tener especial cuidado. La mayoría de los guantes de entrenamiento no se recomienda que se laven en la lavadora: mejor lavarlos a mano con un poco de detergente en polvo y, si queréis, algo de suavizante. Airearlos cada día al volver del entrenamiento también es buena idea.
  • Zapatillas: en un mundo ideal las zapatillas del gimnasio serían para el gimnasio, y nada más. Pero este es un mundo imperfecto, qué le vamos a hacer. Las zapatillas son esas fieles compañeras que nos acompañan en cada entrenamiento, que sudan con nosotros y que nos acompañan al hacer el cardio: es imprescindible una rutina de limpieza, pero no las metas en la lavadora si quieres que se mantengan en óptimas condiciones.

    Lo mejor es sacar la plantilla y los cordones para lavarlos aparte, y la parte exterior del calzado lo podemos lavar con un paño o cepillo sumergido en una solución jabonosa. Para secarlas, coloca papel de periódico por dentro y deja secar al aire.

  • Recuerda que tu higiene personal es muy importante, y que se ve reflejada en cómo cuidas tus cosas, incluido tu material del gimnasio. Evitar infecciones, cuidarnos y dar una buena imagen es muy fácil.

    Imagen | Kodomut en Flickr En Vitónica | Nociones básicas de higiene

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