Análisis de dietas milagro (XIX): Dieta de la piña

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En todo momento del año se encuentra una buena razón para fundamentar el auge de las dietas milagro que tanto pueden afectarnos si las ponemos en práctica, por eso para quienes quieran adelgazar con salud y fundamentar su rechazo a este tipo de estrategias, hoy en Vitónica realizamos el análisis de otra dieta milagro, esta vez, de la dieta de la piña.

¿En qué consiste la dieta de la piña?

La dieta de la piña se propone como una dieta para adelgazar de forma rápida y además, desintoxicar al organismo así como eliminar la retención de líquidos. Propone una dieta a base de piña, incluyendo este alimento en la mayor parte de las comidas del día.

Se puede realizar una versión rápida y acelerada de la dieta de la piña que propone 5 días de dieta en la cual se pueden perder hasta 5 kilos o una versión más lenta en donde podremos permanecer por 5 semanas bajo los efectos de esta dieta.

La dieta de 5 días a base de piña propone cenar piña, desayunar con piña fresca o zumo de la fruta más yogur desnatado y en la comida se propone un caldo de verduras así como pescado o pollo a la plancha. Durante cinco días se debe repetir este esquema.

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En la versión extendida a 5 semanas se incluyen otro tipo de alimentos pero se suma la piña a la merienda, como comida antes del almuerzo e incluso como parte de la comida principal combinada con pollo.

Errores de la dieta de la piña

Como se puede ver claramente, el primer error de esta dieta es basar el efecto de la misma en supuestas propiedades mágicas de un sólo alimento, en este caso: la piña. Además, la dieta de la piña es una dieta muy restrictiva, mónotona y de muy bajo valor calórico, pues apenas se alcanzan las 1000 Kcal por día.

Por otro lado, es una dieta de muy baja proporción de hidratos de carbono y aunque no llega a ser cetogénica dada la presencia de la piña que posee hidratos y azúcares, puede ser muy riesgosa y dar origen a hipoglucemias dado el brusco descenso de peso y la gran quema de grasas que provoca.

Como siempre, este tipo de dietas tan estrictas predispone a carencias de nutrientes, a pasar hambre y sufrir después un gran efecto rebote sin ayudarnos a una buena modificación de hábitos que perdure en el tiempo.

Imagen | Berka y Alvesines

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