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Entrenamiento de los antagónicos para conseguir un perfecto equilibrio

Entrenamiento de los antagónicos para conseguir un perfecto equilibrio
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En Vitónica hemos hablado muchas veces acerca de la importancia que tiene trabajar todas las partes del cuerpo por igual, y más cuando se trata de zonas antagónicas que necesitan reforzarse a la par, pues el desequilibrio entre estas puede ser elevado si no lo tenemos en cuenta. Por ello en esta ocasión nos queremos detener en las partes que solemos trabajar y sus antagónicas. Sobre todo para tener una referencia a la hora de entrenar de manera correcta.

El principal problema es que muchas personas al ver que una parte se desarrolla más, o es más estética, suelen centrarse en entrenarla en detrimento del resto. También otras muchas pueden tener un desconocimiento o una formación escasa en lo que a conocimiento muscular se refiere. Por ello es importante que hagamos un repaso por los principales músculos que entrenamos y que deben ir acompañados del trabajo de sus antagonistas.

Los lumbares VS abdominales

En primer lugar nos vamos a centrar en un clásico que solemos pasar por alto. Se trata de los lumbares. La parte lumbar suele ser la gran olvidada, pues muy pocas personas la trabajan de manera habitual. Lo que sí solemos tener en cuenta es su antagónico, la pared abdominal. Es cierto que por estética se suele trabajar más a menudo, pero es cierto que los desequilibrios en esta zona pueden traer consigo desequilibrios que se traducirán en lesiones en la zona lumbar, además de una postura incorrecta. Por ello es recomendable trabajar ambas partes del cuerpo a la par.

El pectoral VS dorsal

Otros grupos musculares antagónicos son la parte pectoral y la dorsal. Muchas personas dejan de trabajar la espalda porque se ensancha demasiado y no les parece estético. Fortalecer la zona no pasa por una hipertrofia exagerada, pues si trabajamos el pecho es necesario tener una espada fuerte, pues es la clave para evitar dolores de espalda y molestias que pueden aparecer con el paso del tiempo y los desequilibrios provocados por un mal trabajo.

Bíceps VS tríceps

Lo mismo sucede con los bíceps y los tríceps. Se trata de dos grupos musculares totalmente antagonistas, y por ello es ideal trabajarlos ambos con la misma intensidad para conseguir los mejores resultados y evitar desequilibrios entre una parte y otra del brazo. Pero sucede lo mismo con la parte de los antebrazos, y es que indirectamente se trata de una parte antagonista con la zona superior de los brazos. Por ello no debemos olvidarnos de entrenarlos para evitar desequilibrios y conseguir una mayor fuerza muscular en los brazos.

Parte superior de las piernas VS la inferior

Algo muy parecido sucede con las piernas, y es que muchas veces damos más importancia a la parte superior de las mimas, que engloba a su vez una zona potente de antagonistas como son los cuádriceps, los isquiotibiales y los glúteos en la parte superior. El trabajo de todas estas partes tiene que estar compensado. Lo bueno es que la mayoría de ejercicios los incorporan a todos. Pero los gemelos suelen ser como los antebrazos, una parte olvidada que hay que trabajar para evitar desequilibrios y conseguir unas piernas fuertes en su totalidad.

Imagen | Istock

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