Ejercicio físico en ayunas... ¿Sí o no?

Sigue a

ejercicio.gif

Ya hemos revisado algunos mitos que han hecho más mal que bien en la prescripción de ejercicio físico para la salud. A petición de un lector de Vitónica (Gragel), vamos a ver por encima una de las cuestiones que más comentamos en los gimnasios o centros deportivos: ¿Es mejor hacer ejercicio físico en ayunas?

Antes de nada… ya os digo yo que mejor que no, pero primero vamos a exponer la teoría de quien defiende la práctica de actividad física sin haber ingerido alimento alguno:

*Hacer ejercicio cardiovascular por la mañana, con el estomago vacío es muy efectivo. Sea cual sea el tipo de ejercicio (correr, nadar, bicicleta, pesas, etc) el hacer ejercicio temprano es lo mas efectivo para quemar grasa. (En estos casos también se recomendaba un “pelotazo” de cafeína o incluso efedrina antes de entrenar).

Y ahora, vamos a ver las opciones en contra

Bien, sin querer desprestigiar, esta es una de las típicas afirmaciones de “expertos” de gimnasio: Esa gente que piensa saber más que instructores, técnicos, dietistas o incluso médicos sólo por el hecho de machacarse en sus centros desde hace mucho tiempo.

Simplemente expongo una cuestión: Vale, hacemos ejercicio antes de desayunar para quemar grasas y luego desayunamos… lo que desayunemos, al no hacer ejercicio después, ¿no se va a volver a convertir en grasas reemplazando las que hemos quemado durante el entrenamiento?

Más cuestiones: Muy pocos estudios realmente han confirmado que se queme más grasa en ayunas que habiendo ingerido algún alimento, por lo que, si promediamos todos ellos, la diferencia de quema de grasa sería insignificante. Además, otros estudios de tipo endocrinológico afirman que realizar ejercicio en estado carencial de alimentos recién ingeridos ayuda… ¡a ralentizar el metabolismo! como respuesta de alerta del cuerpo humano, mucho más preparado para la supervivencia de lo que pensamos.

Por otra parte, realizar ejercicio en ayunas también puede repercutir en situaciones de ansiedad y hambre extrema, provocando los típicos atracones sin pensar lo que se come, muy habitual en los que padecemos (y lo pongo en primera persona) el síndrome del comedor impulsivo.

Y por último: Cuando nos levantamos por la mañana y no hemos ingerido alimento alguno arriesgamos bastante al poder entrar tanto en hipoglucemia (recordad que NUNCA se quema un 100% de grasas o de hidratos, si no que son porcentajes relativos) y/o entrar en relativo catabolismo muscular (llegar a quemar músculo como energía).

En conclusión, personalmente no apuesto por ejercicio en ayunas, ya que son demasiados riesgos por un beneficio que no está, ni mucho menos, demostrado científicamente.

Los comentarios se han cerrado

Ordenar por:

8 comentarios