Sacos de semillas para combatir los dolores

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saco

Los dolores musculares son algo habitual en las personas que tenemos una vida ajetreada. El estrés, el exceso de actividad, las malas posturas… son las que hacen que los músculos se sobrecarguen y acaben por doler. Casi todos nosotros hemos tenido en más de una ocasión dolor muscular. Esto es lo que hace que necesitemos echar mano de algunos remedios. La aplicación de calor es uno de ellos. Nosotros en esta ocasión nos vamos a detener en los saquitos de semillas, una moda muy beneficiosa para los dolores musculares.

Con la llegada del frío los dolores musculares suelen agravarse debido a la contracción de los músculos a causa del descenso de temperaturas. Como ya hemos comentado en infinidad de ocasiones, los estiramientos son una buena ayuda a la hora de aliviar tensiones musculares y conseguir así evitar el dolor, pero otros remedios como los sacos de semillas son una buena alternativa para mejorar mucho más este malestar.

composición de los sacos

Como su nombre indica, los sacos de semillas están rellenos de diferentes tipos de semillas como las de linaza, trigo, lavanda, eucalipto, lino, menta… Estas suelen ser las que se utilizan más habitualmente a la hora de rellenar estos saquitos, ya que tienen la propiedad de almacenar el calor de manera sencilla y guardarlo durante un tiempo, además de dotar al saco de una textura especial, que relajará la parte sobre la que lo vamos a aplicar.

A estas cualidades de los saquitos de semillas, hay que añadir su tamaño y su maleabilidad, y es que son muy manejables, ya que sus dimensiones son pequeñas y no pesan, con lo que podemos transportarlos a cualquier parte. La mayoría de las semillas lo que aportan es un calor seco sobre la parte a tratar, adaptándose a la perfección a la misma y evitando el peso excesivo de otros dispositivos, que pueden acabar agravando la dolencia.

Su funcionamiento

El funcionamiento de estas bolsitas es sencillo, ya que simplemente lo que debemos hacer con ellas es calentarlas para poder aplicarlas sobre la parte afectada. La manera de hacerlo será mediante la utilización del microondas, y es que lo que haremos será simplemente introducir el saquito en el dispositivo y calentarlo durante unos dos minutos más o menos para que alcance la temperatura óptima y así conseguir los grados necesarios para colocar el saquito sobre la parte afectada. Eso sí, no debe quemar, pues si esto sucede nos podemos hacer daño.

La función de estos sacos calientes es la de activar la circulación de la parte sobre la que se aplican. Mantener durante unos minutos el saco de semillas caliente aliviará parte del dolor y conseguirá que la parte afectada comience a reponerse del trauma. Lo mismo que podemos usar estos sacos de manera caliente lo podemos hacer en forma de frío, y es que para dolores de cabeza, fiebre y demás trastornos son muy recomendables, simplemente lo que hay que hacer es introducirlos en el congelador unas horas antes de utilizarlos.

Imagen | anises 1

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