
Constantemente estamos destacando la importancia de variar las rutinas de entrenamiento para sorprender al músculo y tocarlo de diferente manera. En esta ocasión nos vamos a detener en una parte del cuerpo que solemos tender a entrenar casi siempre igual, se trata de los bíceps. Habitualmente echamos mano de los mismos ejercicios a la hora te trabajar estos músculos, por ello queremos incorporar dos nuevas variables, cambiar la inclinación y el agarre para trabajarlos desde otra perspectiva.
Normalmente la manera de trabajar los bíceps es poniéndonos de pie y realizar las elevaciones de la carga con el agarre habitual que consiste en asir las mancuernas por las palmas de las manos, de modo que éstas queden mirando hacia fuera y los dedos hacia dentro cuando tenemos agarrada la carga. Esta manera de trabajar es la que la gran mayoría de nosotros suele llevar a cabo cuando acude al gimnasio a entrenar. Por ello en esta ocasión vamos a dar otras opciones.













