
Cuando hablamos de imágen corporal distorsionada generalmente pensamos en una persona con anorexia nerviosa, muy delgada, que continúa viéndose gorda frente al espejo cuando en realidad es todo lo contrario. Sin embargo, la distorsión de la imagen corporal también está presente en la obesidad.
Aunque no en todos los casos, muchos individuos con obesidad pueden verse a sí mismos bien frente al espejo y no percibir sus dimensiones ni su problema de salud, es decir, presentan una imagen corporal distorsionada. Esto constituye un obstáculo cuando se lucha por revertir la obesidad y por supuesto, es la causa de la negación del problema.







