Publicidad

No dejes que tu apariencia física te defina. El ejemplo de la llamada "mujer más fea del mundo"

3 comentarios

Publicidad

En la actualidad sin duda muchas veces nos guiamos por el aspecto físico de quien se encuentra delante nuestro o incluso, de lo que vemos cuando nos paramos frente a un espejo. Sin embargo, hoy quiero dejarles el ejemplo de la llamada "mujer más fea del mundo" que sabiamente nos dice: no dejes que tu apariencia física te defina.

Lizzie Velasquez es una joven mujer de sólo 25 años de edad que desde que nació padece una enfermedad que le impide aumentar de peso, una patología aun desconocida que sólo padece ella y una persona más en todo el mundo. Así, su aspecto se ve fuertemente condicionado por su bajo peso.

Siempre fue criada de modo normal pero al llegar a su período escolar sintió que era diferente y ya un poco más grande, tuvo que enfrentarse a las críticas que realizaron muchas personas a un vídeo que sus propios compañeros habían grabado de ella.

Ante el vídeo muchos decían: "hazle un favor al mundo, colócate una pistola en la cabeza y dispara". También la llamaron "monstruo", "la mujer más fea del mundo" y mucho más.

El resultado de las críticas

Como es de esperar en una niña casi adolescente, estas palabras provocaron un llanto desgarrador en Lizzie, quien tuvo que optar entre permanecer afectada por la mirada de los otros y por tener una apariencia que no podía modificar porque se debía a su enfermedad, o hacer algo para sentirse mejor.

Así es como de ahí en adelante, Lizzie usó toda la negatividad que la gente le predecía para mejorar y progresar, hoy se acaba de graduar en la universidad, se ha convertido en un gran profesional de la motivación, y por sobre todo, es un ejemplo a considerar, pues aunque no se padezca una enfermedad y podamos hacer mucho por nuestra apariencia, no debemos dejar que sea ella la que nos defina.

Como tampoco debemos dejar que la mirada ajena nos defina. Usemos todas las miradas negativas de alrededor e incluso la que nos devolvemos muchas veces a nosotros mismos, para mejorar, cómo incentivo para actuar. Y recuerda, la báscula sólo mide kilos de peso, pero no mide lo más importante de nosotros.

Por ello, no dejes que tu peso o tu apariencia física te defina, defínete por tus logros y ponte a trabajar.

Vídeo | Lizzie Velazquez

Temas

Publicidad

Comentarios cerrados

Publicidad

Publicidad

Inicio
Compartir