En un mundo cada vez más sedentarizado, estamos acostumbrados a ver niños obesos en todas partes, es más, tal vez tengamos alguno muy cerca nuestro. Pero, muy por el contrario de lo que se pensaba en el pasado, los niños con exceso de peso no representan el ideal de niño saludable, sino todo lo contrario. Estos niños son más propensos a sufrir enfermedades físicas y mentales, por lo que el deporte, constituye una alternativa para mejorar su calidad de vida y su salud.
La práctica del deporte favorece el desarrollo físico, mental y social del niño, y si la combinamos con una dieta equilibrada, estaremos ayudando a que se desarrollen saludables y felices. Pero tampoco nos vayamos a los extremos y obliguemos a los pequeños a convertirse en deportistas de elite, por el contrario, el deporte debe ser acorde a su edad y a sus capacidades. No vamos a pedirle a un niño con escasa motricidad que practique gimnasia olímpica. Cada uno tendrá el deporte que mejor le venga.




