Compartir
Publicidad

Retrorunning: la moda de correr hacia atrás

Retrorunning: la moda de correr hacia atrás
9 Comentarios
Publicidad
Publicidad

En serio, WTF? es lo primero que pensé cuando leí sobre el retrorunning, que es una forma moderna de decir "correr hacia atrás". A veces muchas tendencias que a priori pueden parecer sorprendentes e ilógicas esconden detrás grandes beneficios: los pros superan a los contras y nos sale rentable ponerlas en práctica. Después de buscar información en unos sitios y otros debo decir que, lamentablemente, no creo que este sea el caso del retrorunning.

Lo primero que me viene a la cabeza es que correr hacia atrás no es un entrenamiento muy funcional para la mayoría de las personas. ¿En qué situaciones de la vida diaria podría darse el caso de que tuviéramos que correr de espaldas? En pocas, por no decir ninguna, a no ser que seas futbolista o jugador de baloncesto o, evidentemente, atleta de retrorunning. ¿Tiene sentido entrenar algo que nunca vas a utilizar?

¿Es el retrorunning un entrenamiento funcional?

Esa suele ser mi premisa a la hora de entrenar: ¿voy a usar esto en mi vida diaria o en una prueba deportiva próxima? Sí, pues lo entreno. No, pues lo valoro y veo si pesan más los pros o los contras a la hora de entrenarlo.

Dos ejemplos, el primero de mi vida diaria: me agacho un millón (vale, medio millón) de veces al día para recoger cosas del suelo, ordenar zapatillas, coger cosas de los armarios de abajo de la cocina, acariciar a mi perra... ¿Tiene sentido entrenar sentadilla? Para mí, sí. Segundo ejemplo: este fin de semana tengo la Spartan Race, en la que tendré que saltar por encima de muros altos (y yo soy pequeña). ¿Tiene sentido entrenar remos y jalones? Para mí, antes de esta prueba, sí.

Pros y contras del retrorunning

Vayamos al tema del retrorunning: yo no camino ni corro de espaldas en mi vida diaria ni en ninguna prueba deportiva, así que ya de entrada ese tipo de entrenamiento no tiene sentido para mí. Vamos a valorarlo, de todas formas:

  • Ventajas: quemas más calorías, mejor activación neuromuscular, entrenamiento de parte posterior del tren inferior, evita cargar articulaciones como las rodillas. Todo esto comparado con correr de frente.

  • Inconvenientes: no carga las rodillas, pero sí recae todo el peso del cuerpo sobre el talón, lo cual puede dar lugar a lesiones. Alto riesgo de esguince cervical al tener que adoptar una postura antinatural para nuestro cuello. Falta de atención a lo que ocurre en el resto del cuerpo por ir demasiado pendientes del camino a seguir, y a la inversa. Posición y movimientos antinaturales y biomecánicamente ineficientes.

Comparando, salen más contras que pros. De hecho, la mayor ventaja que le podría ver al retrorunning es el trabajo de la cadena posterior, pero eso podemos conseguirlo de otras maneras que no implican tantos inconvenientes y riesgos de lesión, mismamente trabajando en el gimnasio.

Resumiendo: yo digo no al retrorunning. Ahora os toca valorar a vosotros, ¿qué opináis?.

Imagen | (Retro Running) Fleury Contreras (El Corredor de Espalda R.D.)
En Vitónica | Y vosotros, ¿sois funcionales?

Temas
Publicidad
Comentarios cerrados
Publicidad
Publicidad
Inicio