"Me mantiene la mente despierta": estas son las razones de Joaquín Prat para pasarse al ayuno intermitente
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"Me mantiene la mente despierta": estas son las razones de Joaquín Prat para pasarse al ayuno intermitente

El ayuno intermitente es una de las modas que llegó para quedarse. En el mundo de la televisión y las celebridades que trabajan en ella, es común la práctica de esta estrategia, ya sea para mejorar la composición corporal o para estar más activos durante el trabajo. En el programa de Ana Rosa se abrió el debate sobre quién desayunaba y quién no, siendo Joaquín Prat uno de los que se manifestó a favor del ayuno intermitente.

La práctica de Joaquín Prat antes del programa de Ana Rosa

 

Joaquín Prat es una de las caras famosas de la televisión que ha declarado su afinidad por el ayuno intermitente. Esta práctica es común en muchas personas, entre ellas cantantes de la talla de Chris Martin o Bruce Springsteen. El presentador ocupa toda la mañana en el programa de Ana Rosa, por lo que le es más sencillo saltarse el desayuno.

"Hago ayuno intermitente porque me mantiene la mente despierta" ha dicho Joaquín Prat. El tertuliano y presentador cena y no vuelve a ingerir calorías hasta medio día, una vez termina el programa. Eso le explicaba a Ana Rosa cuando lanzó la pregunta sobre si desayunaban antes del programa o no.

Otra periodista asidua en el programa, Patricia Pardo, también comentó que estaba a favor del ayuno intermitente. Ante el debate, Ana Rosa expuso que ella era más del bocadillo de panceta. Aunque ese comentario fue entre risas, no es muy acertado ya que ese tipo de desayunos son muy poco saludables, tanto por la harina refinada como por el tipo de carne.

Otras caras famosas que practican el ayuno intermitente

Miguel Ángel Nicolás, compañero de Joaquín Prat en "Ya es mediodía" también practica el ayuno intermitente porque, al igual que al presentador, le mantiene activo y con un buen estado de ánimo. Jorge Fernández, presentador de "La ruleta de la suerte", es otro de los personajes televisivos que suele saltarse el desayuno.

Elsa Pataky realiza también el ayuno 16/8 para mantenerse bien físicamente. En esta lista hay muchas más personas que utilizan un tipo u otro de ayuno intermitente. ¿Es realmente efectivo? ¿Cuáles son sus ventajas y sus inconvenientes?

¿Tiene sentido realizar ayuno intermitente?

 

El ayuno intermitente consiste en alternar ventanas de alimentación con ventanas de ayuno en las que no ingerimos calorías. En esa ventana sin alimentos sí que podemos consumir agua, cafés o tés porque no tienen calorías, que es lo que se evita en el ayuno.

Muchas investigaciones hechas con personas que realizan el Ramadán han mostrado que tiene beneficios para salud física y mental. Joaquín y su compañero Miguel Ángel Nicolás han destacado que lo realizan porque se sienten más despiertos y con mejor ánimo.

A la hora de perder peso también puede ayudarnos haciendo que en el cómputo total del día consumamos menos calorías, lo que es fundamental si queremos eliminar grasa. La salud general también se beneficia del ayuno intermitente, especialmente si eliminamos la cena, en lugar del desayuno.

Eso sí, cuando se compara el ayuno intermitente con una dieta saludable en la que hay una restricción de calorías, los resultados a nivel de bienestar físico y mental son similares. La razón es que, el mecanismo que nos ayuda a estar más despiertos, a una mejor salud general y a la pérdida de grasa es el consumo total de calorías, no tanto la forma de hacerlo.

Ayuno intermitente versus dieta continua

La dieta continua es "la dieta de toda la vida" en la que reducimos la cantidad de calorías en cada comida, pero no nos saltamos ninguna. Este tipo de dietas tienen prácticamente los mismos beneficios que el ayuno intermitente, excepto algunos casos como alteraciones mentales o en los días previos a la quimioterapia, momentos en los que el ayuno intermitente es más favorable.

Lo que queremos resaltar es que el ayuno intermitente es una estrategia espectacular para mejorar nuestra salud y composición corporal, pero solamente es útil si los alimentos que ingerimos en la ventana de alimentación son saludables.

Si ayunamos 16 horas, como hace Joaquín Prat, Elsa Pataky y otros, no servirá que en las ocho horas restantes en las que sí ingerimos alimentos utilicemos ultraprocesados. Tampoco nos beneficiará el ayuno intermitente si en esas horas vamos a realizar ingestas con ansiedad a modo de atracón.

"Hago ayuno intermitente porque me mantiene la mente despierta"

 

Uno de los beneficios del ayuno intermitente que cita Joaquín Prat, y que está en lo cierto, es que evitamos el letargo que un desayuno pesado puede generar. Si tenemos un trabajo que requiere mantener la mente despierta, no será interesante comernos un bocadillo de panceta, como comentaba Ana Rosa.

El desayuno clásico suele ser un vaso de leche con galletas o cereales, o si nos vamos a un lado más saludable, una tostada. En todos estos tipos de desayuno ingerimos hidratos de carbono simples, que producen picos de insulina y concentraciones elevadas en sangre.

Ese proceso fisiológico puede adormilarnos, que es todo lo contrario que un presentador o tertuliano necesita. Para evitarlo podemos realizar un ayuno intermitente en el que nos saltamos el desayuno, e ingerimos un par de cafés a lo largo de la mañana.

Si tenemos que desayunar sí o sí, porque nuestro cuerpo nos lo pide, podemos preparar unos huevos revueltos con unos frutos secos, que es un desayuno que no generará ese letargo después de ingerirlo. Puedes comprobarlo tú mismo después de comer un plato de macarrones o después de ingerir una ensalada completa con salmón.

En el primer caso notarás como te pesan los párpados y te sientes pesado, mientras que en el segundo caso no notarás esa sensación. Por lo tanto, puedes mantener la mente despierta con ayuno intermitente o con un desayuno sin hidratos de carbono simples, ya sea con una tostada de pan integral con tortilla francesa, o dicha tortilla con un puñado de frutos secos.

Trabajos físicamente activos, el otro lado de la balanza

Un repartidor de correos que va caminando toda la mañana, o un albañil, tienen trabajos mucho más activos a nivel físico que mental. En estos casos pueden necesitar desayunar, ya sea al despertarse o a media mañana. Para ellos, será más beneficioso practicar el ayuno intermitente saltándose la cena.

De hecho, los mayores beneficios se obtienen eliminando la cena en lugar del desayuno, especialmente si solemos cenar tarde. La explicación es que nuestro cuerpo se prepara para dormir con una cascada de mecanismos, entre los que se encuentra reducir los procesos digestivos.

Cenar tarde, o ir a la nevera a mitad de la noche, altera esos ritmos circadianos, lo que puede desembocar en alteraciones metabólicas a largo plazo si lo hacemos de forma crónica. Las personas que trabajan en turnos de noche son las más propensas a la aparición de alteraciones a largo plazo.

En Vitónica | Mercedes Milá y su ayuno de siete días: qué consecuencias puede haber y qué dice la ciencia sobre esta práctica

Imágenes | Joaquín Prat (Instagram)

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