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Siete signos que nos ayudan a identificar un principio de demencia

Siete signos que nos ayudan a identificar un principio de demencia
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La demencia o pérdida de la memoria es un tema que preocupa (y mucho) a todos los adultos, sobre todo, a medida que pasan los años. En todas sus formas, incluida la enfermedad de Alzheimer, la demencia nos deja sin recuerdos y se manifiesta gradualmente, pudiendo identificar sus comienzos con los siguientes signos:

Caídas frecuentes

Al parecer, la demencia comienza con pequeños cambios cognitivos que no son evidentes pero que pueden predisponer a caídas como señala un estudio publicado en la revista Neruology.

Por eso, si te has tropezado más de dos veces en un mes o has sufrido caídas con una frecuencia considerable, podría éste ser un signo del comienzo de la demencia.

Pérdida o alteración del sentido por las normas sociales

Tener un comportamiento alterado y que se encuentra en desacuerdo con la ley o con las normas sociales puede ser otro signo de comienzo de la demencia.

De hecho, los actos delictivos son más frecuentes en personas con un tipo de demencia como señala un estudio publicado en 2015, y esto se debe principalmente a que se pierde el sentido de las normas y leyes que todos solemos contemplar.

Así, podemos observar comentarios fuera de lugar, actos que nos asombran y que pueden tener que ver con el hurto u otros delitos e incluso, con comportamientos sexuales que jamás hubiéramos esperado de una persona pero que cuando se inicia los cambios que conducen al demencia pueden hacerse presentes.

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Visión y lectura alterada

Quienes sufren de demencia van perdiendo funciones y actividades del cerebro. Así, sus ojos pueden moverse menos y dificultar desde la visión hasta la lectura.

Es frecuente según los expertos que en sus comienzos, la demencia ocasione una lectura obstaculizada en la cual se comienza leyendo y se saltan líneas completas que quien lee no lo percibe.

No saber para qué se usan los objetos

Perder el conocimiento de objetos frecuentes y habituales es otro signo temprano de demencia. Incluso, se puede perder el conocimiento acerca del uso o utilidad de un objeto cotidiano.

Muchas personas con principio de demencia ante este hecho simplemente aluden distracción porque no recuerdan el nombre o lo que iban a hacer con el mismo. Sin embargo, muchas veces esto desencadena otros comportamientos alterados como la ingesta de objetos que no son alimentos simplemente porque están sobre la mesa a la hora de comer.

Pérdida de empatía e incremento de comportamientos compulsivos o rituales

El cambio de una persona que solía ser cariñosa a una persona hiriente y agresiva puede marcar el inicio de una demencia, porque el comportamiento se altera y los cambios cognitivos le impiden captar señales sociales. Así, se pierde la empatía.

Asimismo, se pueden incrementar los comportamientos compulsivos o los rituales. A veces transcurren con normalidad y en otras suelen ser extraños.

Por ejemplo, una persona con principio de demencia puede comprar siempre un par de medias cuando va a la tienda aunque no las necesite o bien, acumular objetos, acaparar alimentos en exceso u otros tipo de rituales incluidos en la rutina.

Dificultades para hablar con fluidez

Quienes comienzan a perder habilidades cognitivas pueden presentar un diálogo con dificultadas cuando antes hablaban con fluidez.

Este, como otros signos, puede aparecer independientemente de otros y por eso, suele pasar desapercibido siendo el lenguaje alterado una de las primeras manifestaciones de la demencia.

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Problemas para el manejo de dinero

Es muy habitual que en los comienzos de la demencia se manifiesten dificultades para manejar dinero, olvidando desde el valor de cada billete hasta el pago de impuestos o la administración de un hogar o negocio.

Así, los problemas adminisitrativos surgen en quienes padecen la enfermedad.

Como hemos dicho, estos signos del inicio de demencia pueden presentarse en conjunto o de forma aislada, es decir, uno sólo sin acompañamiento de los demás. Pero todos merecen atención sobre todo si se desarrollan después de los 40 años de edad.

Imagen | Pixabay

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