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Nueve mitos y verdades de los orgasmos clitorianos y vaginales
Sexualidad

Nueve mitos y verdades de los orgasmos clitorianos y vaginales

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Como decimos siempre en Vitónica cuando hablamos de sexo, por suerte este tema está dejando de ser tabú en una conversación normal y sin embargo, aunque queda mucho que aclarar y desmitificar a su alrededor. Puede que los orgasmos femeninos sea uno de los aspectos donde muchos tienen más confusión.

Siempre buscado pero no siempre conseguido, el orgasmo femenino es algo más complejo que el masculino, puede ser de distintos tipos y para algunas mujeres no es fácil de alcanzar. Aquí van algunos mitos y verdades.

1. Las mujeres tienen dos tipos de orgasmos

Aunque sigue habiendo cierto debate al respecto, algunos estudios apuntan a que es cierto que las mujeres pueden tener dos tipos de orgasmos distintos: uno resultante de la estimulación del interior de la vagina, y otro a partir de la estimulación exterior del clítoris.

Eso no quiere decir que todas las mujeres tengan de los dos tipos, o que disfruten los dos de la misma forma, ni siquiera que tengan que alcanzar uno e los dos, o los dos, cada vez que mantienen relaciones sexuales. Recuerda que el sexo va de placer, no de orgasmos, y el placer puede tener formas muy diferentes.

2. La penetración no lo es todo

Como decimos, un orgasmo femenino es más complejo de alcanzar que el masculino, y para la mayoría de las mujeres, la penetración no es suficiente. Muchas mujeres necesitan la estimulación directa del clítoris, además de distintos tipos de actividades preliminares para que la relación sexual sea plenamente satisfactoria.

3. Los orgasmos ayudan a aliviar el dolor

Cuando una mujer tiene un orgasmo, del tipo que sea, su cuerpo y su cerebro viven una pequeña revolución química con múltiples efectos. Uno de ellos es la liberación de oxitocina, que favorece la sensación de afecto hacia su pareja sexual.

Otra de ellas es que se liberan sustancias analgésicas que ayudan a aliviar posibles dolores, de forma que, ante un dolor de cabeza, de hecho sería más efectivo practicar sexo que no hacerlo (siempre que nos apetezca, obviamente).

4. Los orgasmos nos ayudan a dormir

Precisamente por el motivo anterior, tener un orgasmo (en compañía o sola) es algo que puede ayudarnos a conciliar el sueño, ya que la oxitocina favorece un estado de relajación perfecto para quedarnos dormidas.

5. Los orgasmos femeninos no son como en las películas

El cine es una representación de la vida, pero no es la vida, y tampoco es el sexo. Es necesaria una educación sexual que contrarreste la idea de que las mujeres pueden tener un orgasmo en menos de un minuto y solamente a través de la penetración vaginal.

Puede que ese sea el caso para algunas mujeres, pero no lo es para muchas y desde luego no lo es para todas. El problema es que el cine crea una expectativas que pueden causar frustración a los dos miembros de la pareja por pensar que no están haciendo algo bien.

6. Los orgasmos femeninos tampoco son como en el porno

No es una gran idea ir a buscar esa educación sexual de la que hablábamos en la pornografía, donde los orgasmos femeninos también aparecen distorsionados: con el hombre como centro del sexo, con ellas excitándose al ser tratadas con rudeza y con unos orgasmos femeninos que a menudo incluyen una práctica llamada squirting, en la que ella expulsa una gran cantidad de líquido a voluntad.

Seguro que hay mujeres que disfrutan con estas prácticas y eso es perfectamente normal y sano si se hace voluntariamente. Pero para otras, esto no podría estar más lejos de una relación sexual satisfactoria. En cualquier caso, el porno no debería ser un modelo a imitar y cualquiera de estas prácticas debería estar hablada y consensuada de antemano.

7. Las mujeres tardan más en tener un orgasmo

Cada persona, hombre o mujer, necesita su tiempo y sus ritmos para alcanzar un orgasmo, pero de media las mujeres necesitan más tiempo que los hombres: entre 7 y 14 minutos para los hombres y entre 10 y 20 para las mujeres. Claro que no solo cada personas es diferente, sino que cada ocasión puede ser diferente.

8. Los orgasmos múltiples existen, pero no en todas las mujeres

Aunque también es posible para los hombres, la capacidad de tener varios orgasmos es principalmente cosa de mujeres, que necesitan un tiempo de recuperación más corto y eso les permite alcanzarlo varias veces seguidas.

Pero eso no quiere decir que todas las mujeres puedan hacerlo, así que no es buena idea poner mucha presión sobre ello porque puede generar frustración. Cada orgasmo es diferente y lo mejor es disfrutar cada uno de ellos sin estar pensando en el siguiente.

9. El orgasmo femenino sí sirve de algo

Puesto que el orgasmo masculino suele ir asociado a la eyaculación (aunque no tiene que ser así siempre) y este tiene una función obvia relacionada con la reproducción, en comparación el orgasmo femenino se ha ganado fama de inútil e innecesario, ya que no hace falta que una mujer tenga un orgasmo para reproducirse.

Pero es falso. Algunos estudios señalan que las contracciones uterinas de los orgasmos ayudan a retener el esperma en su interior y así favorecer la fecundación. Pero aunque no tuviese un papel directo en la concepción, el orgasmos de la mujer tiene muchos efectos físicos, psicológicos y emocionales positivos para ella y para su pareja.

La inutilidad del orgasmo femenino es tremendamente dañino, ya que se ha usado para despreciar el placer sexual de las mujeres durante siglos en muchos lugares del mundo.

Foto | Unsplash

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