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Coca-Cola y Pepsi financian organizaciones relacionadas con la salud: el conflicto de interés detrás del dinero de los refrescos azucarados

Coca-Cola y Pepsi financian organizaciones relacionadas con la salud: el conflicto de interés detrás del dinero de los refrescos azucarados
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La tasa de obesidad en el mundo crece cada día: no en vano, se la conoce como la epidemia del siglo XXI. Que uno de los productos más consumidos cada día por niños y adultos sean los refrescos azucarados en los que podemos encontrar hasta 40 gramos de azúcar en una lata (frente a los 25 gramos diarios recomendados como tope por la Organización Mundial de la Salud) no ayuda a frenar esta enfermedad.

Solo hace unos meses saltaba una primera acusación desde The New York Times que ponía a Coca-Cola en el punto de mira: ¿realmente había pagado a científicos para que ofrecieran una opinión sesgada sobre la relación del consumo de refrescos con las crecientes tasas de obesidad?

Hoy, un nuevo estudio sale a la luz en el que queda patente que grandes gigantes como Coca-Cola Company y Pepsico han financiado instituciones sanitarias y se han opuesto a leyes que pretendían regular el consumo de azúcar en la población.

El estudio, llevado a cabo por Daniel G. Aaron y Michael B. Siegel, y publicado en el American Journal of Preventive Medicine maneja los datos de financiación ofrecidos por las empresas entre 2011 y 2015. De estos datos se puede extraer que tanto Coca-Cola Company como Pepsico financiaron durante estos años a un total de 96 organizaciones relacionadas con la salud, incluyendo muchas instituciones médicas y relacionadas con la salud pública cuyo fin es el de luchar contra la epidemia de obesidad.

El problema principal que se refleja en el estudio es el conflicto de intereses que existe a la hora de que una empresa que se dedica a comercializar productos que de forma demostrada inciden en la tasa de obesidad financie a organizaciones que deberían salvaguardar la salud pública.

Ante la epidemia de obesidad, una de las respuestas de los gobiernos (como en el caso de México) ha sido la de crear tasas e impuestos específicos para los productos que tengan un alto contenido en azúcar. Tanto Pepsico como Coca-Cola Company han negado su apoyo a 29 de estas propuestas con las que se pretendía reducir el consumo de refrescos o mejorar la nutrición de la población, según el estudio.

Fuente | The Washington Post
Estudio | Sponsorship of National Health Organizations by Two Major Soda Companies
En Vitónica | Productores de bebidas refrescantes y su rechazo a bajar la cantidad de azúcar

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