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El negocio de las maratones
Carrera

El negocio de las maratones

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El negocio del running no para de crecer y la burbuja sigue hinchándose. Pero dentro del mundo de las carreras, las maratones son una competición muy característica y representativa que ha despuntado en los últimos años.

Hace diez años los que participaban en una maratón eran atletas muy preparados. Excepto en las maratones de ciudades grandes como Barcelona, Madrid o Valencia, en el resto apenas participaban cientos de corredores. Hoy en día hay muchos corredores amateur, incluso novatos, que se atreven con esta distancia. Por eso las maratones se han convertido en un negocio.

La participación en las maratones no para de crecer

Datos Maratones Datos de atletas que acabaron la maratón

Mirando los datos que recopilan en el blog de Runningdv, desde el año 2008 hasta el año 2013, prácticamente todas las maratones han aumentado el numero de participantes. Hay casos llamativos como la maratón de Valencia o Sevilla, donde la participación ha aumento más del 200% en cuestión de cinco años.

Todas las grandes maratones han aumentado su participación en los últimos años.

Como decíamos antes, ahora mucha gente se atreve con la distancia de los 42k, incluso gente que no ha corrido una media maratón pasa directamente de las carreras populares de 10 kilómetros a hacer una maratón. O corredores que desde su primer entreno tienen como meta el participar en una maratón.

Esto puede ser bueno y malo: bueno porque siempre está bien que la gente se anime a hacer deporte y ocupe su tiempo libre en estas actividades. Y malo porque los 42k es una distancia para tomársela en serio y hay que prepararse bien para evitar lesiones o pasarlo mal en la prueba.

Resulta curioso como apenas llega al 10% la participación femenina en las principales maratones de España. Queda claro que las maratones, ahora mismo, son de los chicos, aunque personalmente creo que esa tendencia irá cambiando año a año a favor de las chicas.

Estadisticas Participacion Maratones

En esta gráfica que publica El Confidencial, se puede ver de manera muy clara cómo ha evolucionado la participación de las cuatro maratones más importantes. Entre el año 2008-20010 la participación se disparó, ¿coincidencia con la época de crisis, donde la gente tenía más tiempo para entrenar?

¿Cuánto cuesta participar en una maratón?

Para mucha gente participar en este tipo de pruebas no es barato, aunque si tenemos en cuenta que durante unas horas se paraliza una ciudad y que se proporciona una correcta asistencia al corredor, puede que los precios no nos parezcan tan altos. Veamos cuánto cuesta la inscripción en las principales maratones de España:

La inscripción en una maratón no es cara teniendo en cuentas los servicios que nos ofrece.

En algunas pruebas los precios oscilan porque cuanto antes te inscribas, más barato es y, al contrario, si te inscribes fuera de plazo, el precio puede hasta duplicarse. Podemos decir que el precio medio para inscribirte en una maratón es de unos 50€.

Teniendo en cuenta que estas maratones suelen ofrecer una bolsa de corredor generosa y que a la llegada podemos tener servicio de guardarropa, duchas, fisioterapeutas e incluso comida, no está nada mal. Aparte, la organización suele ofrecer planes de entrenamiento o grupos de entreno, algo que está muy bien.

Eso sí, la subida de precio está si tenemos que hacer noche o fin de semana en la ciudad. Más las comidas y posibles desplazamientos por la ciudad. Normalmente una noche de hotel son 60-80€. Por tanto, ir a correr una maratón fuera de casa puede salir por:

  • 60-80€ la noche de hotel
  • 50€ la inscripción
  • 30-50 € comer, desplazamiento y otros.
  • Total: 140€-180€ cuesta participar en una maratón por persona tirando por lo bajo. Y si nos llevamos a la familia...ahí ya no dejamos de sumar.

La industria del running sabe jugar sus cartas

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Las marcas y la industria que está detrás del running son muy listas y saben que en la actualidad el corredor medio no se conforma con hacer la típica carrera popular de 5-10 kilómetros de su barrio. Quiere más, busca retos más ambiciosos, como acabar una maratón.

Con la gran influencia de internet y las redes sociales, el corredor amateur bebe de la fuente de la motivación de grandes atletas: Kilian Jornet, Gómez Noya, Chema Martínez...y quieren simularlos e imitarlos.

Las redes sociales e internet motivan al corredor medio a hacer grandes distancias.

Nadie se sorprendería si colgamos en nuestro Facebook que hemos acabado una carrera de 5 kilómetros, aunque la hagamos en 18 minutos. Eso sí, si ponemos una foto diciendo que hemos acabado una maratón, la cosa cambia, es como alcanzar el gran objetivo de todo corredor.

Eso las grandes marcas lo saben y lo están explotando al máximo, de ahí que hayan proliferado tantas maratones y que la participación en las grandes de España haya crecido en los últimos años.

¿Dónde está el negocio de las maratones?

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Teniendo en cuenta que según Runners.es (y con datos del Instituto Valenciano de Investigaciones Económicas), en el año 2013 el maratón de Valencia supuso unos ingresos de 7,3 millones de euros en turismo, sale bastante rentable para una ciudad organizar una maratón. Y, según El Confidencial, en el año de 2015 la prueba en Valencia dejó 17 millones de euros y 400 puestos de trabajo en la ciudad, con lo que no deja de crecer.

Con las inscripciones apenas se gana dinero, digamos que sirve para pagar los costes. En la maratón de Valencia de 2013 organizar la prueba supuso una inversión de 1,2 millones de euros. Eso es prácticamente lo que se recauda con las inscripciones.

El negocio realmente viene con todo lo que conlleva correr una maratón como hemos visto anteriormente: traslado a la ciudad, hotel, material, restaurantes...cada corredor se deja un pico cuando va a correr una de las grandes maratones y esto genera mucha riqueza en poco tiempo en una ciudad. Aparte está la visibilidad que se le da a una ciudad si la maratón tiene éxito.

Aunque, por otro lado, algunas grandes marcas deportivas han dejado de patrocinar algunas pruebas importantes, como el caso de Nike con la San Silvestre. ¿Será que este tipo de pruebas igual no son tan rentables o que el negocio de las carreras se está diversificando en otro tipo de eventos?

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