
La dieta o el método Dukan es en la actualidad uno de los método dietéticos para perder peso que cuenta con más adeptos. Los libros del doctor Dukan han sido los más vendido en las últimas semanas (se va notando la operación bikini), aunque el método ya estaba vivo desde hace más de diez años. Hoy en Vitónica vamos a analizar en qué consiste esta dieta y qué puntos fuertes y errores puede tener.
La base de la dieta es la ingesta de proteínas y la reducción de hidratos de carbono, lo que podría catalogarse como dieta hiperproteica y cetogénica, sobre todo en sus dos primeras fases. Se puede asemejar al método Montignac, aunque en el caso de Dukan en las primeras fases quedan prohibidos incluso los hidratos de bajo índice glucémico. Veamos en qué consisten las cuatro fases de la dieta:
Vemos por tanto que es una dieta secuencial donde la idea es perder de forma rápida peso en los primeros días para después ampliar la gama de alimentos pero seguir perdiendo peso para al final mantenerse. Aunque no se puede considerar en su totalidad una dieta cetogénica, si que tiene tales fundamentos en las dos primeras fases, que son en las que se va a perder mayor cantidad de peso.
Lo más dudoso o poco saludable de la dieta son las dos primeras fases, donde se prescinde de muchos alimentos y la falta de energía, vitaminas y minerales puede suponer un problema. En estas primeras fases no hay variedad de alimentos, por tanto esto supone un problema para obtener todos los nutrientes que nuestro cuerpo necesita.
Al estar privados de hidratos de carbono vamos tener un problema energético y es la poca capacidad que va a tener nuestro organismo de darnos energía al instante de manera abundante y rápida, digamos que vamos a tener poca potencia energética. Es por esto que la dieta va a suponer un problema para gente deportista o trabajadores activos, ya que pueden aparecer síntomas de fatiga crónica, perdida de concentración o similar.
Al haber tanta proteína y tener el cuerpo que procesar tantos aminoácidos esta dieta va a ser un gran problema para pacientes con insuficiencia renal o problemas de ácido úrico, por lo que de forma general si tenemos alguna patología metabólica se tendría que descartar la dieta.
Se puede decir que la dieta es eficaz: por supuesto. Si al cuerpo le quitas el mayor aporte energético (hidratos) lo tendrá que sacar de otro lado, en este caso la grasa. Se puede decir que es saludable: habría que analizarlo caso por caso, pero en general va a suponer un cambio drástico en la alimentación y metabolismo, algo que en muchos casos el cuerpo puede hacernos pasar factura, además de ser un método en el que si se extiende mucho en el tiempo las primeras fases vamos a tener carencias de otros nutrientes.
La mayor pega que le veo a la dieta es que no es algo personalizado, simplemente se pretenden serguir las pauta y recetas de un libro. Es el mayor problema de las dietas milagro, son estándares y no se individualiza, algo fundamental para cualquier aspecto de salud. Y sobre todo hay que pensar que para perder peso hay que cambiar de hábitos más que de dieta, sino a medio largo plazo todo va a volver a la normalidad incluso con efecto rebote.
Como cualquier dieta milagro se echa de menos algún estudio científico donde se haya visto ya no solo la eficacia en pérdida de peso (que estamos de acuerdo en que la hay), sino la confirmación de que la dieta es saludable y segura. Como acuerdan muchos profesionales, si luchar contra la obesidad fuese tan sencillo ya estaría parte del problema solucionado.
Está claro que uno de los problemas de la obesidad hoy en día es, además del exceso de grasas en la dieta, el exceso de azúcares siemples. Esto ya se contempla en las actuales recomendaciones dietéticas, donde los azúcares simples no deben sobrepasar el 10% de todos los hidratos que tomamos, siendo el resto complejo o de lenta absorción. Si este consejo se siguiera en dietas más saludables los resultados también serían mejores, pero parece que si la dieta es milagro hay más predisposición a seguir las instrucciones.
Desde Vitónica no vamos a animar a hacer la dieta, nosotros seguimos empeñados en que cambiar hábitos, comer variado y hacer actividad física es un método menos radical y más saludable, aunque se requiere de más paciencia y constancia. Obtener resultados de manera rápida es reconfortante, pero los extremos nunca son buenos. No obstante si alguien se decide a hacer la dieta es conveniente consultar al médico y llevar un control de las analíticas, por si alguno de los valores se dispara.
Sitio oficial | Dieta Dukan
Más información | Postura de la Asociación española de dietistas-nutricionistas sobre la dieta Dukan (pdf)