
¿Sientes que el entrenamiento tradicional en la sala del gimnasio se te ha quedado pequeña? Si estás buscando nuevas emociones y una forma diferente de estimular tus músculos, entonces es hora de probar el Crossfit.
Desde hace un par de años han comenzado a aparecer en España los box de Crossfit, y últimamente se ha convertido en una de las nuevas tendencias de entrenamiento ganando adeptos cada día. Vamos a analizar detenidamente en qué consiste el Crossfit o Cross Training, con sus pros y sus contras.
Como siempre, fueron los americanos los pioneros en tomar este tipo de entrenamiento militar, adaptarlo al público y patentarlo como un programa con una marca registrada en el año 2000. Desde entonces el sistema se ha extendido y se ha convertido en uno de los métodos de moda para ponerse en forma.
¿Se ha convertido el Crossfit en un negocio? Inevitablemente, sí. Más allá de la práctica del deporte, los aficionados al Crossfit lo consideran un estilo de vida, formando parte de una comunidad que comparte entrenamientos, consejos nutricionales, una jerga personal y hasta un modo de vestir característico. Los Crossfiteros forman un grupo enamorado del deporte que practican.
En las sesiones de Crossfit se trabaja con una intensidad muy alta y un tiempo reducido: ninguna sesión debería exceder los 50 minutos de duración. Cada día se realiza un Workout of the Day (WOD, “entrenamiento del día”) que consiste en varios grupos de ejercicios funcionales organizados en forma de circuito y regulados por intervalos de trabajo con un descanso escaso.
El trabajo de la fuerza muscular de todo el cuerpo es un básico en el Crossfit, ya que se trabaja con cargas altas y mucha intensidad. También se mejora la capacidad aeróbica y otras capacidades físicas como la flexibilidad, la coordinación o la agilidad.
Algunos de los ejercicios más utilizados en los WOD provienen de la halterofilia, como las cargadas de potencia o power clean. Otros son ejercicios más tradicionales como dominadas, saltos sobre alturas, abdominales con carga o flexiones.
Lo más importante es que durante el entrenamiento se realiza un trabajo de alta intensidad y corta duración: son habituales las rondas de ejercicios multiarticulares y funcionales por intervalos de 30 segundos realizando el mayor número de repeticiones posibles de cada uno de los movimientos.
En las clases de Crossfit existen diferentes niveles para los participantes, pudiendo adaptar los entrenamientos a la condición física de los Crossfiteros. Además, antes de entrar en un WOD conviene hacer alguna clase de adaptación en las que se enseña la técnica de los movimientos básicos.
Mucho se ha hablado del uso de “movimientos peligrosos” en el Crossfit: con una buena técnica y un control corporal no debería de haber peligro de lesión. Cada participante debe de ser consciente de sus capacidades y limitaciones para poder trabajarlas y progresar poco a poco. Siempre debemos ser responsables en nuestro entrenamiento.
La base del Crossfit es siempre competir contra uno mismo y conseguir superarse día a día: si bien los Crossfiteros tienen sus propios “juegos” en los que compiten unos contra otros, la superación personal es el pilar principal de este tipo de entrenamiento, y un buen estímulo a la hora de mejorar.
Personalmente, me parece una opción muy interesante para complementar otros tipos de entrenamiento: de hecho, en Enero me formaré como instructora de Cross Training, y la verdad es que estoy deseando comenzar.
¿Hay algún Crossfitero en la sala?
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