
Siempre hemos creído que la sal era el mayor determinante de la presión arterial en la dieta, sin embargo, recientes estudios están evaluando la seria influencia del azúcar en el desarrollo de hipertensión arterial, por lo tanto, las nuevas recomendaciones indican que para controlar la hipertensión, no sólo el sodio debe moderarse, sino que también hay que reducir el consumo de azúcar.
Los resultados del estudio Intermap publicados a comienzo de este año, muestran una relación entre el consumo de bebidas azucaradas y el incremento de la presión arterial, algo que no sucede con refrescos sin azúcar ni con bebidas con cafeína, por lo tanto, se cree que lo que determina el aumento de la tensión arterial es el azúcar.













