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Nordic walking: el arte de caminar con bastones

Nordic walking: el arte de caminar con bastones
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Quizás pueda resultarnos novedoso, pero el nordic walking o marcha nórdica lleva afincada en España desde 2010 y las personas que lo practican crece de forma exponencial. Un deporte sencillo, efectivo para trabajar todo nuestro cuerpo y accesible para todos los niveles: esto es el nordic walking.

El nordic walking surgió cuando los esquiadores de fondo del norte de Europa decidieron comenzar a caminar con bastones cuando se encontraban fuera de la temporada de invierno. Era una forma de ir preparándose durante el verano y el otoño para llegar en condiciones óptimas a la temporada de nieve.

El nordic walking consiste en caminar con una técnica determinada ayudados por unos bastones. Estos bastones son especiales para este deporte ya llevan unas dragoneras (unos guantes con los que se sujerta el bastón) que permiten que el bastón se mueva libremente sin caerse de la mano. Generalmente están fabricados en fibra de carbono, un material ligero y resistente.

Existen diversas técnicas para trabajar el nordic walking, siendo una de ellas la técnica ALFA-247. Esta técnica, según sus siglas, consiste en andar erguidos, llevar los brazos largos (realizar movimientos amplios con ellos sin que estén rígidos), formar un triángulo (el bastón no cae de cualquier manera en el suelo, sino que debe formar un ángulo de 60 grados aproximadamente) y adecuar la longitud del paso al terreno y a la situación en la que nos encontremos.

La técnica más extendida en todo el mundo es la conocida como "técnica diagonal" en la que se apoyan los bastones en coordinación con la pierna contraria y siempre por detrás del talón del pie adelantado, lo cual nos permite realizar un trabajo activo completo con ambos pies.

Los beneficios del nordic walking son básicamente los mismos que los de la caminata tradicional sumando unos cuantos propios: además de mejorar el sistema respiratorio y cardiovascular, mejorar nuestro fondo y tonificar nuestras piernas, también entrenaremos nuestro tren superior con el movimiento de los bastones. Al implicar una masa muscular mayor, también gastamos más energía que con la caminata tradicional.

El nordic walking puede practicarse sobre cualquier superficie: tierra, césped e incluso asfalto. Lo más importante es mantener una buena técnica para poder disfrutar de todos sus beneficios.

Si queréis saber más podéis visitar la página de la Escuela Española de Nordic Walking o la de la Federación Internacional de Nordic Walking en España.

Imagen | iStock
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