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"Vigor", el documental sobre la obsesión por los músculos

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Hoy se estrena en la Cineteca del Matadero de Madrid "Vigor", un documental de Diego Cortés y Alfonso Rivera sobre el lado más oscuro del culto al cuerpo.

A través de la voz de tres chicos jóvenes, Rivera y Cortés nos hablan en este documental del mundo de la vigorexia, una patología que sólo en España afecta ya al 10% de los usuarios de gimnasios, y que ha empezado a compararse con otro tipo de trastornos como la anorexia y la bulimia.

Antes de nada, aclarar que en los primeros párrafos de este post me limitaré a informar sobre el documental, con citas de los directores y texto extraído del film, sin que tenga que coincidir con mi opinión sobre el tema. A continuación, os daré mi parecer, como os invito a que hagáis también vosotros en los comentarios: aquí todos tenemos voz y voto.

"Vigor", el documental

"Vigor" trata el tema de la vigorexia o dismorfia muscular, un desorden emocional que aparece acompañado por una percepción errónea del propio cuerpo, de trastornos alimenticios y de una obsesión insana por el aumento muscular, generalmente para paliar una baja autoestima.

En el documental se habla de el ejercicio físico y de la dieta cuidada al milímetro; sin embargo, el mayor problema de esta obsesión desmedida por el físico es el uso y abuso de sustancias químicas e ilegales para conseguir el cuerpo deseado.

Rivera y Cortés han contado, además de con testimonios de primera mano de personas consumidoras de estas sustancias químicas, con la opinión de expertos en distintos campos relacionados con este trastorno: profesionales del deporte, de la farmacología, de la psicología o de la nutrición ofrecen su punto de vista sobre este desorden del siglo XXI.

Sustancias ilegales: sobrepasando el límite

El uso (y peor aún: el abuso) de sustancias que no se encuentran dentro de la legalidad para llegar a tener un cuerpo más estético o más musculado no sólo es algo prohibido por ley, sino que puede poner a las personas en una situación de salud muy peligrosa.

Generalmente estas sustancias están compuestas por hormonas, que además de favorecer el crecimiento de los tejidos (anabolismo muscular en el caso de los anabolizantes) poseen otras funciones como regulación de la segregación de bilis o regulación hepática, que pueden verse alteradas causando otro tipo de trastornos más graves.

El problema de los suplementos: la desinformación de la sociedad

Para nosotros, que nos encontramos inmersos en el mundo del deporte o de los gimnasios, hablar de la suplementación a través de batidos de proteínas o hidratos, o la recuperación muscular mediante las cápsulas de glutamina suele ser algo del día a día.

Pero para la población "profana", sólo el hecho de ver a alguien con un shaker en la mano lamentablemente suscita comentarios del tipo "mira a ése: ya se está dopando", metiendo en el mismo saco a todo el mundo por igual: a aquellos que buscan estar sanos, y a los que consiguen precisamente lo contrario gracias al abuso de sustancias ilegales. Esto es un problema de desinformación.

Según las palabras del propio Rivera, director del documental, "el problema no está en la presencia de estos productos en el mercado, sino el abuso en el consumo de los mismos y en que se sustituya drásticamente una alimentación natural por otra artificial". Como siempre, en el punto medio está la virtud: suplementación ¿por qué no, si la necesitas? Pero siempre con cabeza.

La diferencia entre estar sano y padecer vigorexia

También debido a la falta de información de la sociedad se tiende a confundir a todo aquel que se cuida con alguien obsesionado por su cuerpo. Esto no suele ser así: los extremos son difícilmente alcanzables, pero por desgracia las personas que llegan a ellos hacen bastante ruido.

Las páginas como Vitónica y muchas otras del mismo género son nuestra oportunidad para dar a conocer al gran público los beneficios de llevar una vida saludable formada por una dieta sana y por ejercicio físico. A través de los artículos y de nuestra propia experiencia podemos hacer ver a los demás los privilegios que nos aporta este tipo de vida.

¿Qué opino yo? ¿y qué opináis vosotros?

En mi opinión personal, que creo que coincide con la de la inmensa mayoría de personas que visitan esta página, estoy totalmente en contra del uso de sustancias ilegales, ya sea en competición o fuera de ella, para llegar a un objetivo físico. Creo que no se trata solamente de mentirse a uno mismo, sino que también estás desprestigiando y despreciando el trabajo de los demás, que han conseguido llegar a su punto máximo a base de trabajo duro.

La obsesión por un cuerpo muy musculado, al igual que la obsesión por un cuerpo extremadamente delgado, son problemas físicos que derivan de otros psicológicos, y que es necesario tratar en un ámbito médico. Es un trastorno mental, una distorsión de la realidad, y como tal debe ser tratado. No se puede frivolizar con estos temas en los que la salud está en juego.

Actualización: podéis ver el documental completo en este enlace.

Vídeo | Vimeo Imagen | Fotogramas En Vitónica | Vigorexia, un desorden alimentario resultante del culto al cuerpo

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