Después de haber tratado ya bastante sobre la articulación de la rodilla, ahora hablaremos sobre la musculatura flexora: los músculos isquiotibiales.
Los músculos isquiotibiales también reciben el nombre de isquiosurales o simplemente, femorales. Son la musculatura potente y voluminosa que se encuentra en la parte posterior del muslo y que realiza su acción principalmente sobre la rodilla, flexionándola y también rotándola. Son varios músculos que comparten una inserción común y tienen funciones similares. Veamos un poco más sobre ellos.
Podéis visualizar los músculos en esta imagen de los isquiotibiales en Wikipedia (resaltado en rojo: el bíceps femoral).
Reciben otros nombres, como isquiosurales, puesto que la región de la tibia también se denomina región de la pierna o región sural. El nombre de femorales que también reciben es sencillamente porque están en la región femoral.
Si somos estrictos, la porción corta del bíceps femoral no inserta en la tuberosidad isquiática, por lo que no es técnicamente un “isquiotibial”. Del mismo modo que hay más músculos en la región femoral, por lo que denominarlos “femorales” puede dar la falsa impresión de que son los únicos músculos de esa región, cuando no es así.
Ya las hemos nombrado de pasada, pero es bueno que las conozcamos y diferenciemos, ya que son unos músculos muy importantes que efectúan su acción sobre rodilla pero que también participan en el movimiento de la cadera.
Los músculos isquiotibiales (bíceps femoral, semitendinoso y semimembranoso) tienen una acción como principales flexores de la articulación de la rodilla. Es decir, su acción es “doblar” la rodilla, justo lo contrario a lo que realiza el cuádriceps.
Son músculos que trabajan de forma intensa en la marcha, carrera, subir y bajar escaleras, saltos y cualquier actividad que implique desplazamientos. Tienen un cierto “acortamiento” de forma natural, por lo que es especialmente interesante estirarlos después de una sesión de ejercicio intenso.
Además, estos tres músculos (exceptuando la cabeza corta del bíceps) tienen una acción sobre cadera, ayudando al movimiento de extensión y también influyen en la posición de la pelvis (movimiento de retroversión).
El bíceps femoral (que podéis ver en funcionamiento en el vídeo de cabecera) actúa como rotador externo de rodilla cuando la rodilla se encuentra flexionada. Es el único rotador externo de rodilla, mientras que existen varios músculos que realizan la rotación interna, función que realizan el semitendinoso y semimembranoso junto con otros músculos.
En próximos artículos seguiremos hablando sobre la rodilla, que da para tener un blog ella sola. Espero que os resulte de utilidad.