Medir la grasa corporal con básculas de bioimpedancia eléctrica

Sigue a Vitónica

impedancia.jpg

Atendiendo a una de las peticiones que nos hicisteis llegar, en Vitónica hoy respondemos a nuestro lector Jorge Der Kaiser. El tema que abordamos está vez es sobre las básculas de bioimpedancia eléctrica, como en la foto, que son aparatos para medir la grasa corporal.

No obstante, debemos pararnos a analizar detenidamente su correcto uso y funcionalidad, así como llegar a la conclusión de si son o no buenas herramientas y sí merece la pena desembolsar dinero para adquirir este tipo de material.

Desde luego y para quitar cualquier duda, la forma más fiable de medir parametros coporales como la densidad mineral osea, la grasa, la masa muscular, etc, es mediante el uso de tecnología sofisticada, como es el caso del DEXA, pero es un equipamiento propio de un hospital y pocos están al alcance de ello.


dexa.jpg

A pesar de que la base de funcionamiento es la misma, existen diferentes tipos de básculas y aparatos que utilizan la bioimpedancia eléctrica, en este caso hablamos de los tipos de medidores como el de la foto principal con las manos agarrando el instrumental.

La bioimpedancia eléctrica se fundamenta en la oposición de las células, los tejidos o líquidos corporales al paso de una corriente eléctrica generada por el propio aparato. La masa libre de grasa, como los músculos, huesos, etc. tiene la mayor parte de fluidos y electrolitos corporales.

De esta forma, la masa libre de grasa favorece esa corriente eléctrica debido a que sus elementos son buenos conductores (baja impedancia). Al contrario, la masa grasa tiene una alta impedancia, es decir, ofrece una mayor resistencia al paso de esta corriente por la carencia de fluidos.

De manera que este aparato proporciona una estimación directa del agua corporal total y de ahí se estima de forma indirecta la masa libre de grasa y la masa grasa, a través de formulas preestablecidas.

Puntos a favor y en contra

Puntos a favor: podemos destacar que este tipo de báscula es segura, barata, portátil, requiere poca experiencia y es fácil de utilizar. Los puntos en contra son muy determinantes a la hora de decantarse por este medio, y es que sus resultados no son muy fiables y suelen ser variables entre una y otra medición.

Estos resultados variables se dan principalmente cuando estamos bajo los efectos de cualquier acción que modifique los niveles hídricos del organismo como después de una comida, después del entrenamiento, el ciclo menstrual en las mujeres,etc.

Por ello, para conseguir el mayor grado de eficacia en el resultado se debe seguir un protocolo previo orientado a los niveles de líquido corporales.

Se debe evitar el alcohol en las 48 horas previas a la medición, evitar el ejercicio intenso hasta 12 horas antes, no comidas pesadas hasta 4 horas antes y nada de consumo de diuréticos durante la semana previa.

Desde luego es una herramienta útil cuando no tenemos otros recursos, y nos da más información que si simplemente lo “hacemos a ojo”. Pero desde luego existen otras técnicas bastante más fiables.La mejor opción sin duda al alcance de nuestras manos, después de la medición vía DEXA arriba comentada, es la medición de la grasa corporal a través de un adipometro o plicometro.

Es una especie de pinza con dos brazos con los que se cogen los pliegues corporales, y con una escala de medición. Con las medidas de los pliegues el antropometrista y a través de unas fórmulas científicas ya establecidas calcula el porcentaje de grasa corporal de una forma más precisa.


plicometro.jpg

Imagen | ActiveSteve

En Vitónica | Para tener en cuenta al momento de medir grasa con impedancia

Los comentarios se han cerrado

Ordenar por:

10 comentarios