
En la primera entrada sobre los 10 trucos para quemar la grasa os hablábamos de cinco trucos que hablaban principalmente de como las calorías que se debía comer debían ser menores, a grandes rasgos, que las que íbamos a quemar diariamente, y también hablamos de la insulina y el índice glucémico de los alimentos y su tiempo de digestión.
En esta segunda parte (y última) sobre los 10 trucos para quemar la grasa nos toca hablar de lo otros cinco trucos que deben seguir para que nuestro cuerpo consiga quemar más grasa con el único objetivo de rebajar nuestro índice de grasa corporal, con lo que conseguiremos tener un cuerpo más esbelto y destapar nuestra tonificación muscular. Aquí os dejamos el resto de trucos:
Además tenemos que tener en cuenta que durante los 90 primeros minutos de sueño el cuerpo segrega otra hormona, la hormona de crecimiento que aumenta la quema de grasa y el desarrollo muscular, además de fortalecer el sistema inmunológico, y al comer carbohidratos lo que hacemos es poner una barrera a la segregación de esta hormona.
Con esto podemos entender que lo ideal es llegar a la cama bien con el estómago vacío o con sólo proteína en él, con lo que conseguimos que la glucosa sanguínea esté baja y se libere la hormona de crecimiento fácilmente. El truco es por lo menos cenar tres horas antes de acostaros y justo antes de ir a dormir hacer una última comida de pechugas de pollo o pavo, requesón o incluso un batido de proteína (se recomienda la caseína ya que es de liberación sostenida, es decir se libera poco a poco).
También es bueno hacer cardio con el estómago vacío porque si comemos carbohidratos justo antes liberaremos insulina, la cual hace que nuestro organismo pierda efectividad a la hora de quemar más grasa, por tanto es ideal correr nada más levantarse por la mañana durante un tiempo entre 30 y 40 minutos de tres a seis días a la semana.
Para promover aún más la quema podemos tomar una taza de café sin azúcar ya que está comprobado que la cafeína promueve la quema de grasa. Si realizamos pesas y no queremos perder nada de músculo podemos tomar aminoácidos (bien en suplemento o bien un poco de proteína de suero) ya que dificultan la destrucción muscular durante la sesión de ejercicio cardiovascular.
Cuanta más masa muscular tengamos más elevado tenemos nuestro metabolismo basal, que como ya dijimos en la primera parte es lo que nuestro cuerpo quema simplemente viviendo, por tanto es importante al menos mantener nuestra musculatura, así que si llegas al agotamiento en el gimnasio, tanto la testosterona como la hormona de crecimiento dejan de actuar y nuestro metabolismo se ralentiza.
Así que el truco es no pasar nunca de un entrenamiento superior a 75 minutos. En este tiempo podemos entrenar con la intensidad que queramos y en el caso de querer quemar más grasa con descanso pequeños, nunca superiores a 60 segundos, ya que así transformamos el ejercicio anaeróbico en algo más aeróbico,
Además al comer carbohidratos simples, cómo ya hemos dicho tanto en esta entrada como en la primera, se libera insulina que impide que la grasa se queme durante el entrenamiento. Cuanto más rápido sea la asimilación del carbohidrato (alto índice glucémico) más liberación de insulina se realizará por lo que lo ideal es tomar una pequeña cantidad carbohidratos complejos con proteína (esto ya explicamos en la entrada anterior que ralentizaba más aún su asimilación) media hora antes de empezar nuestro entrenamiento con el fin de elevar nuestros depósitos de glucógeno y poder entrenar con más intensidad.
Por consiguiente lo ideal es entre 15 y 30 minutos después de entrenar consumir proteína, lo ideal es tomarla en polvo para que se asimile más rápidamente, pero si no se puede recurrir al requesón. Además es el momento de meter carbohidratos para recuperar los depósitos de glucógeno, por ejemplo comiendo un plátano 30 minutos después de haber tomado la proteína.
En Vitónica | 10 trucos para quemar la grasa (I)
Imagen | David Díaz Gil