Pequeños consejos para evitar contraer hongos

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Con la llegada del calor nuestra indumentaria cambia para adaptarnos a las temperaturas que nos rodean. Optamos por fibras más ligeras y naturales para así conseguir una mejor traspiración de nuestro cuerpo. Este uso de ropa más adecuada también nos ayudará a evitar algunos males como la aparición de hongos en determinadas partes del cuerpo. Al hilo de esto, en esta ocasión nos vamos a detener en como evitar que lo s hongos hagan acto de presencia.

La subida de las temperaturas y el aumento de la traspiración corporal suelen ser dos motivos importantes que desencadenan en nuestro organismo la aparición de hongos y demás problemas dérmicos que pueden acabar por pasarnos factura. Evitar su aparición es sencillo si seguimos una serie de consejos. Es necesario poner atención y cuidar que nuestra piel, en especial las zonas más complicadas, permanezcan secas y sin riesgo de padecer hongos.

Ante todo es importante que sepamos que los hongos tienden a aparecer en aquellas partes que no están tan expuestas al exterior y que tienen una mayor sudoración que se traduce en humedad. Es el caso de los pies, las axilas o las ingles. En este caso debemos ser especialmente cuidadosos con estas partes del cuerpo, para evitar la formación de problemas en ellas. Intentar que siempre estén secas y con una higiene óptima será nuestro objetivo a la hora de evitar los hongos.

La ropa adecuada

En primer lugar repararemos en la ropa que vamos a utilizar. Es necesario que nos decantemos por prendas naturales que traspiren y nos eviten la acumulación de sudor en estas zonas. Cambiarnos habitualmente de ropa para mejorar la higiene, y evitar que se humedezcan es esencial para evitar la aparición de hongos. En el caso de los pies, es bueno que nos cambiemos de calcetines más de una vez al día si la sudoración es excesiva, así como cambiarnos de camiseta o de ropa interior.

La limpieza

La limpieza es esencial, sobre todo en estas zonas. Al sudar, en estas partes se desencadena un proceso de fermentación que produce una serie de bacterias que alimentan la formación de hongos y demás alteraciones dérmicas. Evitar esto comienza por eliminar la acumulación de sudor en estas partes mediante la limpieza habitual de las mismas. Ducharos a diario una vez e incluso más será una buena opción para conseguir evitar la acumulación excesiva de bacterias en estas zonas.

Sustancias para controlar el sudor

El uso de determinadas sustancias en estas zonas complicadas es una buena ayuda a la hora de mantener alejados los hongos. En el caso de los pies, será muy bueno el uso de polvos de talco, que nos ayudarán a eliminar parte de la sudoración, y con ello la humedad que se genera. En las axilas será de gran utilidad el uso de desodorantes anti traspirantes, que regularán el exceso de sudoración. En la parte de las ingles también podemos utilizar polvos de talco o pomadas encaminadas a evitar el exceso de sudoración.

Cuidado con las zonas comunes

Es importante que tengamos esto en cuenta, sobre todo a la hora de compartir zonas comunes, algo muy habitual en verano, sobre todo en piscinas o en gimnasios donde la proliferación de hongos es elevada debido a que se dan las condiciones idóneas para que esto suceda. En estos lugares es necesario evitar el contacto directo con la superficie en cuestión, ya que los hongos se adquieren con facilidad y se dispersan de manera muy rápida.

Imagen | aldoflickr

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