
Aunque recientes estudios afirman que correr no daña las rodillas, claro está que la actividad genera un impacto sobre nuestras articulaciones que podría reducirse con sólo quitar las zapatillas, pues correr descalzo es más saludable, según lo ha indicado la Academia Americana de Medicina Física y Rehabilitación.
Al correr con zapatillas deportivas, las fuerzas de rotación que se generan sobre las rodillas y las caderas son distintas y mayores que cuando se corre descalzo o con calcetines únicamente, por eso, ésta última opción parece ser más saludable, aunque no siempre será posible concretarla. Entonces, los expertos creen que las zapatillas deberían modificar su diseño actual.





