
Cuando los niveles de glucosa en sangre no se encuentran dentro de niveles normales pero tampoco son lo suficientemente elevados como para diagnosticar diabetes, se dice que la persona tiene prediabetes, y es el momento oportuno para actuar en contra de la diabetes tipo 2, pues con algunas modificaciones en el estilo de vida, podemos retrasar su aparición.
Se habla de prediabetes cuando la glucemia en ayunas se encuentra entre 100 y 125 mg/dL, y cuando es igual o mayor a 126 mg/dL ya se considera diabetes tipo 2. Prediabetes es sinónimo de tener una tolerancia anormal a la glucosa y también significa riesgo cardiovascular incrementado, pero es en este momento donde podemos hacer simples cambios en nuestros hábitos para retrasar o prevenir la aparición de diabetes y disminuir las consecuencias en el organismo de una glucemia aumentada.













