
Sabemos que tanto el ambiente en qué comemos como todo aquello que nuestros sentidos perciben más allá del aroma y el sabor, afectan los deseos de comer así como el efecto de los alimentos en nuestro organismo. Por eso, es importante saber que la forma en que presentamos los platos puede afectar la preferencia de los niños.
En la alimentación infantil conocer qué tipos de presentaciones de los platos favorecen su consumo es de especial importancia para lograr la ingesta de alimentos nuevos, reduciendo la neofobia y favoreciendo la inclusión de buenos nutrientes en la dieta habitual de los niños.










