No es un superalimento, pero este "alimento de pobres" está hasta los topes de vitaminas y antioxidantes

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La patrimonialización alimentaria es la vuelta a las tradiciones milenarias, como el consumo de plantas que nos han acompañado durante mucho tiempo. Las tagarninas ( Scolymus hispanicus L.), que te sonarán más como "cardos", son una de esas hierbas, que si bien se han considerado "alimentos de pobres" por consumirse por personas que las recolectaban en el campo cuando no había mucho más, como en la posguerra española, pero son realmente ricos en sus propiedades nutritivas.

Cardo común: barato y saludable

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En las últimas décadas se ha extendido entre la población un fuerte deseo de recuperar tradiciones culinarias pasadas, redescubrir sabores ancestrales, ampliar la gama de preparaciones alimenticias y consumir mayoritariamente productos saludables.

La relación histórica entre territorio y transformación alimentaria tradicional ha sido definida como “patrimonialización alimentaria". Las plantas silvestres comestibles han sido un recurso importante en épocas de escasez de alimentos, pero hoy en día se consumen por el placer de cosechar y redescubrir sabores ancestrales, así como por su valor nutritivo, ya que son ricas en vitaminas y minerales.

Las tagarninas ( Scolymus hispanicus L.), comúnmente conocidas como cardo común, son plantas propias de los países mediterráneos como España (imagen A de la fotografía de más abajo).

Preparación del cardo común

cardo Imagen extraída de estudio https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC10144175/

Las partes comestibles del cardo son las nervaduras centrales (es decir, las venas centrales de las hojas , pecíolos y raíces que, según la cocina tradicional mediterránea, se suelen consumir hervidas, trituradas y horneadas, mientras que las hojas tiernas y los tallos de las hojas escaldados se consumen en una ensalada fresca aliñada con aceite de oliva virgen extra, sal, y vinagre. Pueden verse en la imagen B de la fotografía anterior.

Valor nutricional del cardo

El cardo común es rico en varios compuestos nutricionales y bioactivos. Es una excelente fuente de calcio, potasio y magnesio. Algunos autores han destacado su bajo contenido de grasa total, aunque con niveles elevados de ácidos grasos saludables como el ácido linoleico.

Cuenta con buenos niveles de proteínas, fibra dietética y un contenido notable de flavonoides y antioxidantes. Todo ello con apenas calorías, unas 27 kcal por cada 100 g de alimento, lo que hace que este alimento sea tremendamente denso al tener muchos nutrientes con pocas calorías.

Beneficios del consumo de esta planta

Recientemente ha tomado un gran interés por sus beneficios antibacterianos, antiherpéticos, antiinflamatorios, antiespasmóticos, antitumorales en el colon, riñón y cánceres de pulmón, así como propiedades antisudor y diuréticas.

El conjunto de efectos anteriores del cardo dorado favorece nuestra salud, ya que al disminuir la inflamación y reducir el estrés oxidativo, nuestro organismo tiene menor probabilidad de de cursar una larga lista de enfermedades. También se ha comprobado cómo el cardo mejora la tolerancia a la glucosa y el perfil de lípidos, factores vitales para nuestro metabolismo.

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Imágenes | Elisa Stone (Unsplash), Sean Stratton (Unsplash)

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