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Un reto para este verano, ¿hacemos el Camino de Santiago? (I) El Camino en bicicleta

Un reto para este verano, ¿hacemos el Camino de Santiago? (I) El Camino en bicicleta
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Para los amantes de las vacaciones deportivas hay un reto que, viviendo en España, no podemos pasar por alto: realizar el Camino de Santiago ya sea caminando, en bici o incluso corriendo. Dejando a un lado su parte espiritual nos centraremos más en lo físico, en el esfuerzo que supone para nuestro cuerpo un reto de estas características y en los beneficios que nos puede traer.

Camines, corras o pedalees, lo primero que debes hacer es seleccionar la ruta que vas a seguir hasta Santiago de Compostela. Si decides no salir de la península puedes escoger diferentes caminos que te lleven hasta allí, entre ellos el camino francés, el camino del norte, la ruta primitiva y la vía de la plata. ¿Has elegido ya el tuyo? ¡Así es como te tienes que preparar!

Preparando el viaje y la mochila

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Nosotros os proponemos realizar el Camino de Santiago en primavera o verano, que es cuando lo completan el 90% de los peregrinos ya que las condiciones climatológicas suelen ser las mejores, pero la ruta es accesible durante todo el año. A la hora de escoger fechas recordad que el 25 de julio es el día de Santiago Apóstol: una fecha genial para llegar a la catedral, pero que es la elegida por muchos peregrinos por su valor simbólico, así que Santiago se llena hasta arriba de gente.

Procura llevar en tu equipaje solo lo necesario ya que, a no ser que alguien te acompañe en coche y pueda llevarlo de un lado a otro, tendrás que cargar con tu mochila durante todo el recorrido. Te muevas a pie o en bicicleta, no olvides llevar ropa de abrigo y un chubasquero (el clima en el norte es traicionero), calzado que ya hayas probado antes (ni se te ocurra estrenar zapatillas para este viaje), ropa técnica y a poder ser con reflectantes para hacerte visible en las horas de menos luz y un botiquín para curar las más que probables ampollas o pequeñas heridas que puedas sufrir por el camino.

El Camino de Santiago en bicicleta

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Una de las primeras cuestiones que debemos solventar es cómo llegar hasta el punto de partida de nuestro particular Camino de Santiago con la bicicleta. Una buena idea es coger un coche de alquiler donde podamos cargar la bici y que podamos dejar cerca de nuestro punto de salida. También podemos llegar hasta nuestra salida en tren, ya que Renfe permite viajar con las bicicletas plegadas o sin plegar.

Antes de partir debemos tener muy claro cuáles serán las diferentes etapas de nuestro viaje. Al hacer el Camino de Santiago en bicicleta podremos recorrer una media de unos 60 o 70 kilómetros diarios: se suele pedalear durante cinco o seis horas a una velocidad de 12 kilómetros por hora, que no está nada mal teniendo en cuenta que circularemos por sendas y caminos con sus subidas y bajadas.

Las diferentes rutas hasta Santiago

  • El camino primitivo: se trata del camino más corto hasta Santiago, pero también de uno de los más duros que podemos recorrer en bici. Parte desde Oviedo y transcurre a lo largo de 321 kilómetros por el interior de las provincias de Asturias y Galicia hasta llegar a Santiago. Se recomienda realizarlo en unas ocho o nueve etapas, sin prisas y disfrutando de los paisajes que acompañan. Si elegís esta ruta, preparaos para un verdadero recorrido "rompe-piernas".

  • El camino francés: el más conocido y también el más transitado de todas las rutas hacia Santiago. Parte desde el sur de Francia, aunque lo habitual es realizar el recorrido desde Puente La Reina, en Navarra, donde confluyen las rutas provenientes de Jaca y de Roncesvalles. Desde Navarra hasta Santiago tendremos por delante 778 kilómetros que se recomiendan realizar en diez etapas. La ruta está perfectamente señalizada con las famosas flechas amarillas.

  • El camino del norte: más largo y bastante más duro que el camino francés, el también conocido como "camino de la costa" ofrece una gran dificultad para recorrerlo sobre las dos ruedas, pero lo compensa con los maravillosos paisajes que encontraremos a nuestro paso. en sus 823 kilómetros atravesaremos el País Vasco, Cantabria, Asturias y Galicia salvando grandes desniveles que retarán a nuestras piernas.

  • La vía de la plata: la ruta más larga hasta Santiago y la más original, ya que recorre la península de sur a norte. Se conoce como vía de la plata a la antigua calzada romana que unía Mérida con Astorga, aunque lo más habitual ahora es realizar el camino desde Sevilla (956 kilómetros hasta Santiago). Al llegar a Astorga cogeremos el camino francés para llegar hasta la tumba del apóstol. Suele realizarse en 13 etapas hasta Astorga, y otras cuatro más hasta Santiago.

¿Cómo preparo mi bici para el Camino de Santiago?

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La bicicleta será tu compañera durante esta semana o dos semanas aproximadamente que pases realizando el Camino, por eso es necesario escoger una bici adecuada y ponerla a punto antes de partir.

Lo ideal es utilizar una bicicleta de montaña para nuestro trayecto: una bicicleta con la que estemos cómodos y que ya hayamos probado previamente. Los cambios de marchas y la robustez de la bici de montaña serán nuestros aliados a la hora de realizar subidas y bajadas por los distintos itinerarios. Con la bicicleta pasa igual que con el calzado: no la estrenes haciendo el Camino, sino que debes hacerle un rodaje previo.

Por supuesto, antes de salir de viaje será necesario que le hagas una puesta a punto muy seria: en el caso de la ruta más corta te va a acompañar durante más de 300 kilómetros en pocos días, así que es necesario que te asegures de que todo funciona correctamente.

Para poder llevar el equipaje que necesites, una buena idea es colocar unas alforjas o una rejilla posterior, además del bolsillo triangular que podemos colocar en el cuadro y donde podemos llevar nuestra documentación, herramientas y algunos geles de glucosa o frutos secos para el camino.

Además de preparar la bici ¡no olvides prepararte tú! Piensa que vas a pasar unas cinco o seis horas al día pedaleando encima de la bici, por lo que un coulotte con relleno o un sillín de gel se hacen casi imprescindibles. Las calas en tus zapatillas también son otro must que no debes olvidar en caso de recorrer el camino pedaleando. Por tu seguridad, el casco es un buen compañero (y además, es obligatorio llevarlo).

En próximas entregas hablaremos de cómo organizarnos para realizar el Camino de Santiago caminando o corriendo. ¿Con qué ruta te quedarías tú?

Imágenes | iStock
En Vitónica | Preparación física para el Camino de Santiago

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