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Callos en las manos, un problema frecuente en deportistas: cómo prevenirlos y cómo curarlos
Entrenamiento

Callos en las manos, un problema frecuente en deportistas: cómo prevenirlos y cómo curarlos

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Los callos son un problema tanto funcional como estético en las manos de muchos deportistas, sobre todo en aquellos deportes donde las manos están en contacto con raquetas, manillares o pesas. 

En este artículo te explicamos cuál es la mejor prevención y la mejor cura ante los callos. 

¿Qué es un callo?

El callo o hiperqueratosis es un engrosamiento y endurecimiento de varias capas de piel en zonas donde existe una presión y fricción elevadas de forma repetitiva. Este engrosamiento se produce por una acumulación de células de piel muertas en nuestra epidermis. Es un mecanismo de protección de nuestra piel para evitar la aparición de ampollas y la exposición al medio de capas de piel más vulnerables. 

Los síntomas de un callo incluyen piel gruesa y dura, escamosa y seca e incluso en muchas ocasiones pueden causar dolor y sangrar. 

¿Cómo podemos prevenirlos?

Si se me permite, lo primero que podemos decir antes de continuar es que la mejor forma de prevenirlos es dejar de entrenar. Si eres ciclista, tenista o levantador de pesas habitual, con total seguridad tendrás que lidiar con este problema puesto que por mucho que apliques las recomendaciones que daremos a continuación al final la batalla la ganarán los callos. 

Evidentemente no vamos a dejar de entrenar por lo que allá vamos con las recomendaciones para su prevención.

Mantén hidratadas no solo tus manos sino también tu organismo

La primera vía de acción es mantener hidratadas las manos y nuestro cuerpo. El uso de cremas como Nivea y beber el agua que necesitamos sobre todo si somos deportistas son dos de las medidas más importantes. Si no te es posible aplicar crema constantemente, al menos tómalo como un ritual todas las noches antes de dormir. 

Usa guantes para entrenar y para manipular productos de limpieza

El uso de guantes debe considerarse según el deporte que practiques. Personalmente como powerlifter no uso guantes porque no me permiten agarrar la barra con la solvencia en que lo hacen mis propias manos desnudas. Un tenista seguramente tampoco estará de acuerdo en usar guantes porque no le permitirían sentir el contacto de la raqueta en su piel, pero un ciclista sí que podría beneficiarse del uso de estos. 

Además, el uso de guantes no debe ceñirse únicamente al entrenamiento sino también en casa cuando realizamos las labores de limpieza del hogar. Mantener nuestras manos alejadas de productos abrasivos de limpieza también puede ayudarnos a conservar nuestra piel más intacta. 

Lima y exfolia tus manos

Cómo hemos dicho anteriormente, los callos son una medida de protección de nuestra piel por lo que en la mayoría de casos tener cierto engrosamiento de la piel en algunas zonas clave de las manos nos conviene para no causarnos males mayores. 

Pero es cierto que cuando el engrosamiento excede los beneficios funcionales que puede aportarnos, empieza a ser molesto y doloroso. En mi caso esto sucede cuando realizo peso muerto: mis manos pueden agarrar la barra cargada pero el dolor no me lo permite. 

En estas situaciones conviene limar y exfoliar los callos para rebajar un poco su tamaño y eliminar las capas más superficiales del mismo. Esta reducción del callo reducirá el dolor que pueda causarnos puesto que no se clavará tanto en nuestra piel. 

Lo más habitual es utilizar una piedra pómez mediante movimientos circulares y sin demasiada presión para evitar heridas. 

Imágenes | Pixabay

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