Tres asanas de Yoga, para todos los niveles, que te ayudan a tener unas piernas fuertes

Tres asanas de Yoga, para todos los niveles, que te ayudan a tener unas piernas fuertes
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Aunque para quienes no lo hayan practicado el Yoga puede parecer un entrenamiento suave, la realidad es que puede ser perfecto para fortalecer nuestro cuerpo y trabajarlo. Algo que se agradece, especialmente, en estos momentos en los que, debido al teletrabajo, pasamos tanto tiempo sentados y moviéndonos poco.

Con la practica de Yoga podemos trabajar partes de nuestro cuerpo como las piernas y no solo aportarles flexibilidad, sino también fortalecerlas. Aquí os traemos tres ejercicios que os pueden ayudar con ello.

Postura del árbol o Vrksasana

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Aunque es una de las posturas más básicas, en el sentido de que los principiantes también pueden realizarla, y parece sencilla, la realidad es que es una postura perfecta para trabajar nuestras piernas. Y es que, en ella, todo el peso del cuerpo recae sobre una sola pierna. Gracias a eso trabajamos el equilibrio, pero también la musculatura de la pierna sore la que descansamos el peso.

Si todavía no tenemos disponible la opción de apoyar el pie sobre el muslo contrario, podemos optar por colocarlo a la altura del gemelo, de manera que sea más sencilla.

Postura de la silla o Utkatasana

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Otra opción apta para todos los niveles es la de la silla. Se trata de una media sentadilla con la que conseguiremos una gran intensidad en el trabajo de las piernas. Pero no solo eso, sino que, como la espalda queda alineada con los brazos, trabajamos de manera intensa el core.

Para realizarla, nos colocamos de pie, con los pies separados al ancho de las caderas. Desde ahí, hacemos el gesto de sentarnos, como si hubiera una silla detrás de nosotros. Levantamos los brazos hasta llegar a la altura de las orejas y nos aseguramos de mantener el tronco bien erguido.

Perro boca abajo o adho mukha svanasana

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Aunque es, seguramente, la más difícil de las tres, no deja de ser una postura accesible para todos los niveles y es perfecta para fortalecer las piernas. Una de las ventajas que tiene es que la podemos utilizar como asana de descanso o de trabajo. Todo va a depender de la intensidad que le quieras dar.

Para hacerla correctamente, concéntrate en elongar la espalda. Un truco que te va a ayuda es intentar empujar el suelo con las manos y los pies. Si no llegas con los pies al suelo no pasa nada. También puedes doblar un poco las rodillas y, poco a poco, intentar estirar las piernas.

En Vitónica | Cinco asanas invertidas aptas solo para niveles avanzados: cuáles son, en qué consisten y cómo se realizan 

Imágenes | iStock

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