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¿Sabes por qué Pilates NO es relajación?

¿Sabes por qué Pilates NO es relajación?
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Desde hace tiempo se viene identificando el trabajo con el método Pilates con las clases de relajación en las que no existe trabajo muscular, y no hay nada más lejos de la realidad. Hoy veremos por qué Pilates no es relajación, qué tipo de trabajo se realiza y cómo afecta a nuestro organismo.

Como hemos explicado en otros posts, Pilates es un método de trabajo sustentado en seis principios básicos que bien podrían aplicarse a otras disciplinas, como el trabajo con peso. Quizás el principio más importante sea la implicación del core o zona central de nuestro cuerpo (PowerHouse para los pilateros), lo cual asegura un trabajo muscular intenso durante toda la sesión.

Está claro que la intensidad de una sesión de Pilates puede cambiar dependiendo de la planificación del trabajo, del medio que utilicemos (Pilates en suspensión, Pilates Mat, Pilates con máquinas...) o incluso de cada instructor. Pero las sesiones de Pilates suelen ser sesiones de trabajo muscular de nivel entre moderado y alto.

Trabajando la musculatura abdominal en Pilates

Pilates es un método de trabajo exigente, ya que solicita la participación de la musculatura profunda del abdomen durante la ejecución de todos los movimientos. La activación de ciertos músculos como el transverso del abdomen puede ser complicada de conseguir al principio y exige mucha concentración, ya que son músculos que no están visibles y difíciles de localizar.

Solamente el hecho de tener que mantener el control corporal y especialmente sobre nuestros músculos del core durante la sesión hace ya imposible que sea algo parecido a la relajación. No debemos confundir el hecho de que la mayoría de los ejercicio se realicen en posición de decúbito con estar tumbados sin hacer nada.

Pilates y fuerza muscular

Dentro del método Pilates existen, además de las distintas escuelas, varias modalidades del método que pueden incrementar la intensidad de los ejercicios. Partiendo de Pilates Mat (o Pilates en el suelo) podemos utilizar diferentes implementos como fitball, foam roller (un rollo de espuma), el Magic Circle o aro mágico... Todos estos elementos se utilizan para trabajar la fuerza muscular.

En Pilates nunca se trabaja con peso, pero sí con resistencias: de hecho, el principio básico de las máquinas de Estudio de Pilates son las resistencias creadas con muelles. Si trabajamos Pilates en el suelo, podemos incluir en nuestras sesiones las bandas elásticas de distinto nivel de elasticidad para trabajar con variadas resistencias y trabajar la fuerza muscular.

Otra posibilidad es la del Pilates en suspensión: para mí es la variante más dura y exigente de todas las variantes que conozco, ya que el trabajo del core se ve multiplicado debido a la inestabilidad.

Pilates y flexibilidad

Otra de las grandes preguntas que suele hacer la gente es si Pilates son estiramientos: no es una clase de stretching, porque implica también fuerza muscular, pero sí vamos a elongarnos y estirarnos.

La flexibilidad es una cualidad básica en el trabajo con el método Pilates, ya que existen muchos ejercicios que no será posible realizar de forma correcta a no ser que seamos bastante flexibles. Muchos movimientos nos exigirán el grado máximo de elongación de los músculos, dentro de la seguridad.

Trabajando con el método Pilates podemos aumentar el ROM o rango de movimiento de las articulaciones, previniendo de esta manera su deterioro y pérdida de lubricación de las mismas.

Pilates y resistencia muscular

Otra de las cualidades físicas que trabajamos con el método Pilates es la resistencia muscular. Ejercicios básicos como el Hundred o Cien nos exigen mantener la contracción de los músculos durante un período de tiempo prolongado.

Esto, además de resistencia muscular, nos hace trabajar la fuerza de manera isométrica. Este tipo de contracción muscular implica un trabajo continuo del músculo en el que no existe una fase positiva y otra negativa de la repetición, sino que la musculatura trabaja activada durante todo el recorrido del movimiento.

Además, otra de las bases del método Pilates es el control de la respiración, que es intercostal y diafragmática: una respiración correcta que nos ayudará a controlar los movimientos, darles fluidez, oxigenar los músculos y así hacer que ganen en fuerza y resistencia.

Como veis, el trabajo con el método Pilates queda lejos de las clases de relajación, ¿trabjáis duro en vuestras clases de Pilates?

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