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Consejos para disfrutar de un menú de boda sin atentar contra nuestra salud
Prevención

Consejos para disfrutar de un menú de boda sin atentar contra nuestra salud

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Ya estamos a mediados de junio y sin duda alguna se ha abierto la temporada de bodas, un evento en el que los novios son los protagonistas, pero que en la sociedad en la que vivimos y en nuestro país, lo que más valorarán los invitados será el convite, así que hoy vamos a daros algunos consejos para disfrutar de un menú de boda sin atentar contra nuestra salud.

La gastronomía y la alimentación, además de ser un medio para obtener energía, deben ser efectivamente un placer, tanto para el paladar como para nuestro gusto. En la sociedad en la que vivimos, desde tiempos inmemoriales, muchos de los mejores momentos con familiares y amigos son alrededor de una mesa. Pero ello no implica que en cada evento tengamos que excedernos como si no hubiéramos comido en una semana.

Más de cinco mil kilocalorías sin darnos cuenta

catering

Aunque parezca mentira, se pueden llegar a consumir diez mil kilocalorías con relativa facilidad en una boda ¿cómo?, lo explicamos a continuación detallando la posible ingesta de una persona a lo largo de una comida de este tipo:

  • Los aperitivos previos a la comida o cena: todas las bodas suelen tener un "pequeño" cóctel de bienvenida, previo a la comida o cena que se realice. En dicho cóctel, suelen ofrecer una media de diez a quince aperitivos. Entre los aperitivos siempre suele haber opciones más y menos saludables, y cada ración de aperitivo suele contener entre 50Kc y hasta 300Kc (sí, 300, recientemente uno de los aperitivos era un plato de paella bien cargado). Con lo que haciendo una media, si alguien prueba al menos un aperitivo de lo que nos ofrecen, es fácil ingerir entre 600Kc y 1500Kc antes de comenzar a sentarnos en la mesa, teniendo en cuenta también las calorías líquidas ingeridas, ya que es poco común ver a gente beber agua, normalmente se suelen tomar varias cervezas, copas de vino o incluso refrescos azucarados.
  • Los menús de tres o cuatro platos más postre: normalmente en las bodas los menús suelen estar compuestos de cuatro o cinco platos más un postre. Lógicamente dependiendo del menú, será más o menos calórico, no obstante, si ingerimos el menú completo, incluyendo el postre, es muy fácil llegar a ingerir unas 3000Kc o 4000Kc.
  • La post-comida o post-cena: si la celebración es por la noche, es muy común que exista una barra libre y que además nos ofrezcan de manera libre, para que nos sirvamos nosotros mismos, muchas opciones extremadamente dulces, como golosinas, pastas, galletas, etc. Cada copa que consumamos sumará unas 300Kc o 450Kc a nuestra cuenta.

Así que como veis, es muy fácil llegar a ingerir más de 5000Kc en una boda sin que nos demos cuenta. Por eso a continuación vamos a daros algunos consejos para evitar verdaderas catástrofes en este tipo de eventos que todos deberíamos aprender a disfrutar sin atentar contra nuestra salud.

Planificar los días previos y posteriores

copas boda

Normalmente los menús de las bodas suelen ser menús en los cuales la comida y la bebida es abundante, ya que, lo que desean los novios es, que todos sus invitados disfruten del evento y acaben con el estómago lleno y saciados con alimentos que generalmente no se consumen de forma frecuente en el día a día.

Si ya sabemos que vamos a celebrar un evento de este tipo, lo mejor es planificar nuestra alimentación para que el día en cuestión podamos comer algo más de lo que comemos normalmente, sin que esto suponga una tragedia para nuestro estómago y otros órganos como el hígado o lo riñones.

Una buena estrategia es reducir la ingesta calórica el día antes, el mismo día y el día después del evento, todo depende de cuánto nos queramos exceder ese día, en algunos casos con reducir las comidas del mismo día será más que suficiente.

La reducción calórica debe provenir principalmente de fuentes altas en carbohidratos y también de algunas fuentes grasas, así que lo recomendable es tomar verduras, alguna pieza fruta y algo de proteínas en las comidas que realicemos, dejando de lado el pan, la pasta, el arroz, la patata y sus derivados, comiendo preferentemente pescados no grasos y carnes magras.

Además de realizar esta reducción en la ingesta calórica, sería muy interesante aumentar el gasto calórico realizando actividad física, bien el mismo día de la boda o bien al día siguiente, de esta forma aprovecharemos esa comida como "refeed" o recarga para nuestro organismo.

Disfrutar sin atentar contra nuestra salud

azúcar

Nadie dice que haya que ir con un tupper a una boda, ni tampoco hay que estar pensando continuamente cuántas kilocalorías estás o no ingiriendo, pero sí que sería interesante, de cara a nuestra salud, no pensando en nuestra estética, tener cierto auto control y realmente comer para disfrutar, no para producirnos un cólico o un malestar estomacal por un exceso excesivo, valga la redundancia, así que os damos algunos consejos:

  • Controlar calorías líquidas: nadie dice que una copita de vino o una cerveza vayan a hacernos daño, sin embargo, en este tipo de eventos rara vez una persona consume únicamente una sola copa de vino o cerveza y es muy común llegar a ingerir una alta dosis de alcohol con sus correspondientes calorías. Hay que pensar que tres cervezas o tres copas de vino nos van a aportar unas 500Kc, así que lo mejor que podemos hacer es, si nos apetece, tomar una copa de vino o una cerveza y luego agua, aunque si somos abstemios, pues mejor de cara a nuestra salud por supuesto.
  • Ser cautos con los aperitivos: sin duda alguna, lo mejor es comer lo que a uno le apetezca, pero seguro que muchas veces comemos por "probar" incluso sabiendo que algo no es de nuestro agrado. Si podemos evitar ingerir los aperitivos más grasos, mejor que mejor, sobre todo si nos ofrecen rebozados o fritos en general.
  • Intentar evitar o reducir la ingesta de dulces: es muy común que entre medias del pescado y la carne nos ofrezcan un sorbete que suele venir bastante cargado de azúcar, si a este le sumamos el postre y lo que nos ofrecen tras la cena, nos encontramos con una ingesta de azúcar altísima. Os aseguro que si en una boda pedís fruta en lugar del postre dulce, os la van a ofrecer sin problema. Aún así, si os apetece probar el postre, no va a pasar absolutamente nada, sencillamente sed cautos en la cena en general y sobre todo disfrutad.
  • Probar todo pero dejar hueco: en el menú, es posible probar todo, pero no hay porqué comerse absolutamente todos los platos al completo, y esto es algo que me da pena decir, porque en la sociedad en la que vivimos, no se debería tirar comida a la basura, pero creo que lo prioritario es nuestra salud, y en muchas ocasiones, ingerir absolutamente toda la comida de todos los platos, puede llevarnos incluso al hospital, así que mejor de nuevo ser precavidos.

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