Sara Carbonero, 41 años: "Soy de pueblo, estoy orgullosa; he comprado una casa del centro de Corral de Almaguer y la he puesto a mi gusto"

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Redacción Vitónica

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Cuando el ritmo de la ciudad y la presión del día a día saturan nuestro sistema nervioso, el mejor antídoto puede estar en la tranquilidad del pueblo. Para Sara Carbonero, la verdadera desconexión tiene unas coordenadas muy concretas: Corral de Almaguer (Toledo), el municipio donde creció y que hoy se mantiene como su mayor pilar de estabilidad emocional.

Ubicada en la comarca de La Mancha Alta, esta histórica villa medieval es el escenario elegido por Sara Carbonero para practicar lo que muchos denominan el slow living. Bañada por el río Riánsares y rodeada de extensos viñedos, Corral de Almaguer invita a bajar las pulsaciones con solo pasear por sus calles, sus casonas señoriales y la imponente iglesia de Nuestra Señora de la Asunción.

A sus 41 años, la periodista tiene muy claro qué le aporta paz mental. Como confesó en una entrevista , sus raíces son innegociables: “Soy muy de pueblo, y lo digo muy orgullosa. El padre de mis hijos es de otro pueblo, de 100 habitantes, una aldea, directamente. Y a mis hijos les gusta mucho. Lejos de renegar de ello, lo reivindico”.

Esta necesidad de anclaje no se queda en pura nostalgia, ya que la comunicadora ha decidido crear su propio refugio en su tierra natal: “He comprado una casa del centro, y la he puesto a mi gusto para volver siempre que puedo”, explicaba.

El retorno al origen como terapia de bienestar

La decisión de Sara Carbonero es un claro ejemplo de autocuidado. Tras enfrentarse a procesos médicos complejos y años de máxima exposición pública, alejarse del asfalto para abrazar la llanura manchega le ha podido ayudar a rebajar los niveles de estrés y cortisol.

Reconectar con su red de apoyo de la infancia le proporciona además un refugio psicológico donde el personaje mediático desaparece para dejar paso a la persona. Rehabilitar esta vivienda histórica es mucho más que un proyecto personal; es una apuesta consciente por la salud emocional.

Foto | gtresonline

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