Continuando con la serie sobre rodilla, que tiene mucha miga, llegamos al plato fuerte: los ligamentos laterales y cruzados. Estos ligamentos cumplen una función muy importante para la firmeza y movilidad de la pierna.
Hablaremos sobre anatomía y funciones que cumplen los ligamentos laterales y cruzados de la rodilla y también repasaremos las lesiones en próximos artículos, ya que son tremendamente típicas en la actividad deportiva. Para entender bien los meniscos es bueno repasar algo sobre anatomía y biomecánica de la rodilla. Vamos allá.
En el centro de la rodilla se encuentran los ligamentos cruzados:
En cuanto a los ligamentos laterales:
En los vídeos que acompañan el artículo se aprecia la posición y función de estos ligamentos. La anatomía y biomecánica de la rodilla son realmente complejas, dignas de uno o varios libros, pero el objetivo aquí es tener en mente las estructuras y la forma en que se lesionan, para que pueda ser útil en la toma de conciencia de las medidas preventivas.
Como ya hemos expuesto en artículos anteriores, la rodilla debe tener estabilidad para soportar el peso del cuerpo a la vez que movilidad para permitir desplazamientos.
En cuanto a la función de los ligamentos que nos ocupan:
La acción muscular refuerza a la de los ligamentos, ayudando con el componente de estabilidad y permitiendo la movilidad sin que las estructuras sufran daño, de ahí la importancia de una buena potenciación de la musculatura como mecanismo para cuidar las rodillas y ayudar a prevenir lesiones.
Tengo que reiterar que la anatomía y funcionamiento de la rodilla son muy complejas, por lo que no he tenido más remedio que resumir, arriesgándome a caer en errores e imprecisiones. Tenéis los comentarios para aportar todo lo que consideréis oportuno sobre el tema. Por lo demás, seguiremos en el siguiente artículo, hablando ya de las lesiones de estos ligamentos.