El ejercicio y sus efectos sobre el apetito

Hay personas que manifiestan sentir un aumento considerable de su apetito cuando entrenan más o a mayor intensidad, mientras que otros, reducen sus deseos de comer junto al mayor ejercicio o no perciben cambios en su nivel de hambre cuando modifican su nivel de actividad física.
Un reciente estudio parece confirmar que el ejercicio aumenta el apetito, pero también, acelera la saciedad de la comida, por lo tanto, tiene un efecto compensatorio ante el mayor hambre que provoca. Además, éste efecto varía de una persona a otra y estas diferencias individuales podrían explicar por qué algunos adelgazan más rápido que otros al incrementar la actividad física.









