
Culturalmente siempre se asocia la elegancia con los tacones altos en el caso de las mujeres. La mayoría de ellas utilizan tacones para trabajar, caminar, salir de fiesta… Y es que es cierto que dan la sensación de tener la pierna más larga y estilizar la figura, pero son más los perjuicios que causan que los beneficios.
Normalmente las mujeres que utilizan zapatos con tacones muy altos acaban desarrollando un sin fin de trastornos que acaban traduciéndose en dolores, no solamente en los pies, sino en zonas como la columna o las piernas. En los tacones como en todo es importante mantener la justa proporción y no excedernos en su uso o altura, ya que demasiados años maltratando de esta manera a nuestro cuerpo pueden pasar factura.








