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Entrena tus debilidades: toda cadena es tan fuerte como su eslabón más débil

Entrena tus debilidades: toda cadena es tan fuerte como su eslabón más débil
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Pongamos que eres un atleta de triatlón y que estás preparando tu próxima prueba: tanto nadar como montar en bici te encantan y además eres buenísimo en ambos deportes. En cuanto a la carrera a pie... bueno, digamos que no tienes muy buena técnica y no eres muy rápido; además, no te gusta demasiado. ¿Qué es lo que deberías entrenar más para ser mejor en el triatlón?

¡Bingo! Seguro que todos habéis pensado inmediatamente "lo que debería entrenar más es la carrera, que es en lo que anda más flojo, aunque no me guste". La carrera sería el eslabón más débil en tu cadena de triatlón: la que puede hacer que todo lo demás, por muy entrenado y seguro que vayas, se vaya a pique. Pues esto mismo es extrapolable a cada uno de los movimientos que realizamos en nuestro entrenamiento.

En busca del eslabón más débil

Veamos un ejemplo con un movimiento que todos hacemos (o deberíamos hacer): la sentadilla. Quiero realizar una sentadilla profunda, pero no consigo bajar más que un par de centímetros por debajo de la horizontal, ¿qué puedo hacer?

Lo primero que tenemos que hacer es disociar el movimiento complejo en segmentos más simples hasta localizar nuestro eslabón más debil. Empezamos a buscar: la movilidad de la cadera está bien, mi posición de partida es correcta, activo el abdomen de forma adecuada... ¡Oh, oh! Me doy cuenta de que la capacidad de dorsiflexión de mi tobillo es bastate limitada y que eso es lo que me impide bajar. Hemos encontrado el eslabón débil.

Soldando el eslabón más débil

Eslabon-debil

Por muy aburrido que nos parezca lo que tendríamos que hacer a continuación es trabajar la movilidad y estabilidad de nuestro tobillo y reforzar la articulación. Soldando este eslabón débil conseguiremos una cadena mucho más fuerte.

Este "estudio" lo podemos (y debemos) hacer con todos los movimientos que realizamos, no sólo en a sala, sino en cualquier tipo de deporte. ¿Quieres tirar con fuerza un penalti y no puedes? Quizás el problema no está en tus piernas, sino en un escaso tono abdominal que no te permite imprimir fuerza al movimiento.

Recuerda que el cuerpo es una entidad global que funciona como un todo completo. Entrénalo para que sea funcional en aquello que haces. Busca tus eslabones débiles para conseguir una cadena mucho más fuerte.

Imagen | Thinsktock #1 #2
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