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Maneras más habituales de provocarnos una lesión de ligamentos en la rodilla

Maneras más habituales de provocarnos una lesión de ligamentos en la rodilla
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En infinidad de ocasiones hemos destacado la importancia que tiene proteger la rodilla a la hora de hacer deporte, ya que se trata de una de las articulaciones del cuerpo que soporta más presión y sobre la que suelen producirse la mayoría de las lesiones que sufrimos. Una de las más características es la lesión o rotura de ligamentos, concretamente los encargados de mantener unidos los huesos que componen esta articulación. Este tipo de lesión es más habitual de lo que pensamos, y por ello queremos mostrar las causas más habituales que la ocasionan.

Una de las principales causas de lesión en esta parte del cuerpo suele ser el impacto en la cara interna de la pierna por debajo de la rodilla, es decir, en lo que conocemos como la espinilla. Sobre todo esta lesión se produce cuando no tenemos el pie apoyado en el suelo, momento en el que la pierna no tiene fuerza en esa zona. El impacto lo que hace es desplazar el fémur hacia atrás estirando los ligamentos que están en la rodilla. Si éstos llegan a su límite entonces es cuando se produce una rotura o fractura de ligamentos.

Otra forma habitual de lesionarnos los ligamentos de la rodilla es mediante el impacto en la cara externa de la tibia. Esta lesión suele producirse cuando tenemos la pierna en tensión o estamos realizando un movimiento sobre el que estamos reposando todo el peso del cuerpo en las piernas. Las rodillas las mantenemos flexionadas, y al realizar la fuerza caemos en una postura descontrolada en la que golpeamos la cara externa de la tibia contra una superficie, desviándola y estirando los ligamentos de la rodilla hasta llegar a hacernos daño.

Una de las maneras más habituales de lesionarnos los ligamentos de la rodilla es a través de la torsión de rodilla que consiste en que simplemente, sin movernos tenemos lso pies pegados al suelo, pero realizamos un giro anormal en la parte de la rodilla, sin mover el pie para ello, sino simplemente la articulación. Este movimiento traerá consigo un estiramiento excesivo de los ligamentos de la rodilla que puede acabar en lesión.

Es cierto que existen otras muchas maneras de dañarse los ligamentos que componen las rodillas, pero estos son los más habituales que solemos encontrarnos a la hora de realizar deporte. Por ello es importante que prestemos atención a la rodilla y a los movimientos que realizamos con ellas. Calentar antes de realizar cualquier deporte en el que estén implicadas las rodillas es esencial para evitar este tipo de lesiones.

Imagen | mikebaird

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